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Las claves

Se llama Maricarmen. Tiene 87 años y un 50% de discapacidad. Y ha sido desahuciada de la vivienda en la que vivía de alquiler desde hace 70 años. Urbagestión, que compró el piso, le aumentó el alquiler de 500 a 1.650 euros. Imposible para ella.

Mientras esto sucede en España, en el Reino Unido aprobó la Ley de Derechos de los Inquilinos que entró en vigor el pasado 1 de mayo. Su fin no es otro que el de dar mayor estabilidad y seguridad a los más de 11 millones de personas que viven de alquiler.

Entre los puntos fuertes de la norma, la prohibición de los desahucios sin causa justificada. En el Reino Unido, se conoce a este tipo de desahucios como los de la ‘Sección 21’.

Contratos renovables

Recordemos que, hasta ahora, los contratos de duración determinada tenían una duración de 12 o 24 meses. Ya no será así. Y los propietarios podían desalojar a los inquilinos sin necesidad de justificación.

¿Qué va a pasar a partir de ahora? Que los contratos serán mensuales renovables. Pero no hará falta firmar un nuevo contrato, ya que el cambio se producirá de manera automática.

De esta manera, lo que se busca es que los inquilinos que quieran permanecer en una vivienda de alquiler puedan hacerlo.

¿Y si desean marcharse? En este caso, deberán avisar con dos meses de antelación.

La razón de esta ‘vuelta de tuerca’ en la ley se debe a que, alrededor de 11.000 inquilinos vieron cómo los agentes judiciales emitían sentencias sin causa justificada gracias al artículo 21 antes citado.

Por eso, y a partir del 1 de mayo, el propietario que decida echar a un inquilino deberá demostrar tener una razón lo suficientemente válida para hacerlo. Por ejemplo, en el caso de que quiera vender o mudarse a esa propiedad.

¿Y si no le paga la mensualidad? En este caso, deberá esperar hasta tres meses para presentar la correspondiente denuncia.

En el caso de demostrar que los inquilinos están dañando la propiedad, o tienen comportamientos antisociales, no será necesario que pase un determinado tiempo. Podrán hacerlo en cualquier momento.

Aumento anual

Otros aspectos a destacar de la ley es que los propietarios podrán aumentar los alquileres cada año. Eso sí, con un tope. Y es que no deberán sobrepasar los precios de mercado.

Es decir, no podrán incrementar el precio por encima de lo que le cobrarían a un nuevo inquilino. Además, deberán avisar de cualquier cambio con dos meses de antelación.

Con esta medida, la norma lo que pretende es evitar que los arrendadores pongan precios por encima del mercado como si fueran un ‘arma’ para desalojar a los inquilinos.

La ley estará vigente en Inglaterra ya que Escocia cuenta con su propia norma que permite los contratos de arrendamientos periódicos desde 2017. En el caso de Gales e Irlanda del Norte, todavía consienten los contratos de duración determinada.