La situación en Oriente Próximo se complica y con ello el mercado del combustible. Con el estrecho de Ormuz cerrado, el estrecho de Bab el-Mandeb en una situación crítica y el oleoducto Petroline en Arabia Saudí cerrado; el precio del petróleo se disparó.
A pesar de que el petróleo brent ha estado moderándose los últimos días, alcanzó los 101 dólares por barril este martes 22 de septiembre, según la plataforma Investing.com; sin embargo desde el empeoramiento de las circunstancias la tendencia se ha mantenido por encima de los 100 dólares por barril.
Aunque el conflicto se perciba como algo lejano, sus efectos no lo son. El precio del diésel en España ha alcanzado los 2 euros y la gasolina 95 a 1,936 euros unas cifras que a los agricultores que se encuentran en plena recogida de cosecha les ha tomado por sorpresa.
"A ver la gente que aguanta"
Jesús Manteiga, agricultor en Vila de Cruces, Pontevedra, comentó a Antena 3 que utilizan variedad de máquinas en el campo que trabajan por largas horas del día, con lo cual, el uso del combustible en este sector es bastante.
"Una máquina que pica, la cosechadora del maíz, pues igual te gasta 1.600 euros al día, 2.000 euros de combustible", explicó el propietario de Ganadería Manteiga que cuenta con un total de 240 cabezas de ganado.
Los tractores, cosechadoras y vehículos agrícolas son necesarios prácticamente todo el año en el campo y cuentan con depósitos de 200 o 300 litros que, con la subida de los precios, llenarlos supone un verdadero sacrificio para los trabajadores.
No obstante, el ganadero señaló que cuando se calcula la cuenta por horas es más impactante: "Un tractor que te gasta 35,40 euros la hora, trabaja diez horas diarias y ya verás tú al final del día lo que has ganado", señaló, añadiendo que ahora este gasto supone 200 euros más que en febrero.
Ahora mismo es la cosecha de maíz, un grano que Manteiga necesita para alimentar a sus animales que, según expresó, supone hasta el 70% de lo que ingresa la explotación.
De esta manera, la subida de costes a nivel de producción supondrá un inevitable encarecimiento de los productos porque "no te llega lo que facturas frente a lo que gastas", comentó Manteiga.
Máquinas agrícolas que cosechan maíz para piensos o etanol.
"Llevábamos dos años, tres un poco estables, más o menos con un precio razonable. Ahora se ha caído todo y a ver la gente que aguanta", expresó el ganadero señalando que la rentabilidad del campo se verá una vez más en peligro.
Por ello, hizo una interesante predicción expresando que "cuando no haya leche, ya vendrá de Francia" lo que una vez más volverá a poner en jaque la supervivencia de este sector.
Si la situación continúa, el miedo de muchos jornaleros es que, teniendo en cuenta que gran parte de la fuerza laboral está cerca de la jubilación, varias explotaciones cierren sus puertas sin intención de volverlas a abrir.
Las circunstancias han llevado a ASAJA, COAG y UPA, los sindicatos del sector, a anunciar movilizaciones en toda España por la subida del combustible reclamando acción por parte de las administraciones en vista de que las ayudas de gasóleo agrícola finalizan el 30 de septiembre.
