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Las claves

”Por la mañana se me acerca el jefe y me dice que ya no puede seguir contando conmigo. Por la tarde ya tenía otras tres ofertas de empleo sobre la mesa”, relata Rafael Cubero, de profesión albañil, y con una experiencia de más de una década (en concreto, 12 años), en Suiza.

Así, de esta manera tan sencilla, este cordobés relata en redes sociales cómo en Suiza es muy fácil despedir y encontrar trabajo. Uno de los motivos por el que muchas personas deciden trasladarse al país para buscar empleo.

Otra es que Suiza es uno de los países más atractivos de Europa para trabajar, tanto para europeos como para países de otros continentes. Entre otras razones, porque es la quinta economía más grande del mundo, con un PIB per cápita de 96.020 euros.

Mayor libertad

Hay quien considera que trabajar a través de una Empresa de Trabajo Temporal (ETT) es sinónimo de bajos sueldos. Sin embargo, lo lleva haciendo así desde hace un lustro. Hay quien podría pensar que se trata de una situación incómoda.

Sin embargo, Cubero ve el vaso medio lleno en vez de medio vacío. Porque, como él mismo subraya, le "da más libertad”. Pero, volviendo al despido descrito al principio, fue su 'puerta de salida'. ¿Por qué?

Porque si se da la situación de que las cosas vengan torcidas en la empresa, es la primera persona que tiene abierta la puerta de salida. De hecho, era el único temporero que había en la empresa. Y 'adiós muy buenas'.

¿Preocupado? Ni mucho menos. Porque Rafael tiene 'un as en la manga'. Y ese no es otro que su formación. En concreto, tiene hecha la escuela de oficio de obra civil en Suiza, que dura tres años.

Por si fuera poco, además habla varios idiomas: alemán, portugués, francés, italiano y, por supuesto, español. Es decir, el de su país natal más los oficiales en Suiza, más el portugués. Y eso es una ventaja a todas luces.

“Entre eso y otros cursos que tengo hechos, si por la mañana me quedo sin trabajo, por la tarde ya tengo oferta", remarca Cubero.

Por lo tanto, encontrar trabajo en pocas horas es fruto no de la casualidad sino de su sólida formación técnica, su amplia experiencia previa en el sector, y el dominio de varios idiomas en un país en el que hay cuatro oficiales: alemán, francés, italiano y romanche.

En definitiva, Rafael Cubero puede encontrar trabajo, y no de baja cualificación o salario, sino uno donde se pida capacitación suficiente en lugar de lo primero que se le presente.