La factura de la luz tiene varios conceptos que pueden hacer que el importe final varíe considerablemente de un hogar a otro.
Uno de ellos es la potencia contratada, un aspecto que muchas veces pasa desapercibido y que, según varios electricistas, conviene ajustar a las necesidades reales de cada vivienda.
Juanjo y Rodrigo, dos de los profesionales que participan habitualmente en tertulias sobre el sector eléctrico, lo tienen claro cuando responden a las dudas de sus seguidores. Su recomendación es sencilla: contratar inicialmente la potencia mínima posible y aumentarla si resulta insuficiente.
Consejos de electricistas para ahorrar
"Contrata el mínimo y ve subiendo poco a poco y según te vayas saltando; si quieres mirar por tu bolsillo, contrata el mínimo y ve subiendo poco a poco", explican los electricistas en el podcast Sector Oficios.
El motivo es que resulta complicado determinar sobre el papel cuánta potencia necesita exactamente una vivienda. Aunque una previsión de carga permite realizar una estimación, en la práctica no todos los aparatos eléctricos funcionan simultáneamente.
"Si haces una previsión de carga si te puede salir el número... pero nunca tienes todo puesto a la vez, por eso es difícil", señalan.
Además, hay electrodomésticos con un consumo elevado que pueden condicionar esa elección. Un termo eléctrico, por ejemplo, puede demandar entre 2.500 y 3.000 vatios cuando está funcionando: "Menos de 3000 no lo puedes poner, si no se te va a saltar la luz en cuanto tengas el termo encendido".
La tertulia también aborda otras cuestiones relacionadas con el trabajo de los profesionales del sector. Uno de los participantes, que gestiona una sociedad limitada, reivindica la importancia de contar con un buen administrativo cuando una empresa comienza a crecer.
"Creo que un buen administrativo de hecho te hace ganar hasta dinero", sostiene. Su argumento es que controlar presupuestos, márgenes y facturación resulta fundamental para poder escalar el negocio.
Juanjo, sin embargo, introduce un matiz para las empresas pequeñas. "Yo estoy a la contra... en una empresa pequeña veo más importante un ayudante que un administrativo", afirma, al considerar que determinadas tareas administrativas pueden asumirlas los propios responsables fuera del horario de trabajo.
Durante la conversación también se aborda el acceso al oficio. Juanjo y Rodri coincidieron en recomendar primero una formación básica para conocer el oficio antes de enfrentarse a la normativa.
Los electricistas también responden a cuestiones más prácticas, como los retrasos en determinados materiales. Uno de ellos destaca que con marcas como Simón existe una mayor disponibilidad de stock y explica que prefiere adquirir productos fabricados en España porque contribuyen a mantener empleo y disponibilidad de suministro.
