Paula Bolinaga
Publicada
Las claves

Tania Tejeira es empresaria y abogada y debatió en laSexta Xplica un tema sobre el que suelen hablar mucho en su gremio: la presión fiscal. Propuso que para reducir la discrepancia entre los salarios y el coste de vida, el trabajador perciba más cantidad de su salario bruto.

Para ello, la abogada argumentó que es preciso reducir la presión fiscal señalando que casi la mitad del coste laboral se destina a impuestos y seguridad social para financiar otras cuestiones como el paro y las pensiones, también necesarias.

La teoría de Tejeira es que esto permitiría aumentar el poder adquisitivo de los ciudadanos españoles y fomentaría el consumo, permitiendo al Estado recuperar ingresos por otras vías.

"Que el dinero llegue al trabajador"

La empresaria comenzó expresando que "el salario es verdad que no ha subido acorde a la capacidad económica", pero que esto es principalmente porque "desde la pandemia se han disparado los precios de absolutamente todo".

De esta manera, expresó que la vivienda es uno de los grandes problemas a nivel de precios: "Falta regulación y faltan una serie de medidas en cuanto a vivienda, pero también, en determinadas rentas, hacer algún tipo de medidas de minoración de la presión fiscal".

Para ilustrar su visión la abogada mostró la nómina de un amigo suyo: "Este trabajador recibe 3.037 euros en la cuenta y el empresario paga 5.780 euros, estamos hablando de que el 52,5% de lo que cuesta su puesto de trabajo lo recibe él y un 47%, casi la mitad, entre cotizaciones, salario diferido, pensiones, entre otros", comentó.

La idea de Tejeira es "intentar hacer que haya una minoración de ese gasto y que acabe en el bolsillo del trabajador", señaló expresando que incluso el Estado volvería a recaudar este dinero en impuestos al consumo.

Explicó esto último señalando que "cuando este dinero está en el bolsillo del ciudadano, al final el Estado lo vuelve a recaudar en impuestos en el consumo".

Como contexto, los impuestos al consumo son un tributo indirecto que grava la compra de bienes y la utilización de servicios por parte del consumidor final. El principal impuesto de consumo es el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA).

Según el planteamiento de la abogada y teniendo esto en cuenta, la idea es que si los españoles tienen más dinero aumentará su gasto y con ello pagarán más impuestos que estarán presentes en los productos y servicios que consuman.

"Básicamente que se implementen ciertas medidas en las que el dinero llegue al trabajador y al final el Estado va a seguir recaudando de la misma manera", recapituló la empresaria.

Así, los españoles podrían tener un mayor poder adquisitivo acorde al incremento de los precios y vivir más tranquilos a nivel económico, todo sin que el Estado deje de recaudar dinero, algo también necesario.