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Las claves

Perder el empleo supone un cambio importante en la economía de cualquier hogar.

Sin embargo, contar con un respaldo económico durante los meses posteriores puede marcar la diferencia mientras se busca una nueva oportunidad laboral.

En España, el sistema de protección por desempleo contempla una prestación para quienes han cotizado el tiempo mínimo exigido.

El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) establece que los trabajadores que hayan cotizado al menos un año tienen derecho a cuatro meses de paro.

Para acceder a esta ayuda, no obstante, es necesario cumplir una serie de condiciones.

Según la tabla oficial del SEPE, quienes acumulan entre 360 y 539 días cotizados tienen derecho a 120 días de prestación contributiva, equivalentes a cuatro meses.

Esta duración aumenta progresivamente en función del tiempo cotizado, hasta alcanzar un máximo de 720 días de paro para quienes acrediten al menos 2.160 días.

Para calcular este periodo, se tienen en cuenta las cotizaciones por desempleo de los seis años anteriores a la situación legal de desempleo, siempre que no se hayan utilizado para reconocer otra prestación.

Pero no basta con haber trabajado durante doce meses. El trabajador debe encontrarse en situación legal de desempleo, estar afiliado a la Seguridad Social y cumplir las condiciones exigidas para acceder a la prestación.

Además, el trabajador debe inscribirse como demandante de empleo y mantener esta inscripción mientras perciba la prestación. También debe demostrar su disponibilidad para buscar activamente trabajo y aceptar una colocación adecuada.

Otro aspecto importante es que una baja voluntaria no da derecho a cobrar el paro de forma inmediata, aunque el trabajador haya cotizado durante un año. Para acceder a la prestación, la pérdida del empleo debe producirse por una causa reconocida legalmente como situación de desempleo.

¿Cuánto dinero se cobra?

La cuantía tampoco es igual para todos los beneficiarios. El SEPE calcula la prestación a partir de la base reguladora, que se obtiene mediante la media de las bases de cotización por desempleo de los últimos 180 días cotizados, sin contar las horas extraordinarias.

Durante los primeros 180 días se percibe el 70% de esa base reguladora. Por tanto, quienes tengan derecho a cuatro meses de prestación cobrarán ese porcentaje durante todo el periodo, aunque el importe definitivo estará sujeto a los límites mínimos y máximos establecidos legalmente.

Cómo solicitar el paro

El plazo general para solicitar la prestación es de 15 días hábiles desde la situación legal de desempleo. Si el trabajador tiene vacaciones pendientes que la empresa le ha abonado, el plazo comienza una vez finalizado el periodo equivalente a esos días.

La solicitud puede presentarse a través de la sede electrónica del SEPE o presencialmente en una oficina de prestaciones con cita previa.

En definitiva, cumplir un año de cotización permite acceder a cuatro meses de prestación contributiva, pero el derecho efectivo depende de las circunstancias laborales y personales de cada trabajador.