Suiza es uno de los destinos que más atraen a los españoles que buscan mejores salarios.
Sus elevados sueldos y las oportunidades laborales han convertido al país centroeuropeo en una opción especialmente llamativa para los jóvenes que quieren ahorrar dinero trabajando durante unos meses.
Sin embargo, la experiencia de Aarón, un joven de 18 años que ha pasado cuatro meses trabajando allí, muestra que un salario más alto no siempre es suficiente para decidir quedarse.
El joven que comparte su experiencia en TikTok (@cremprendiendo), llegó a Suiza con el objetivo de trabajar en el sector de la hostelería. Durante su estancia, se dedicó a preparar empanadas y compaginó el empleo con sus entrenamientos.
Aunque consiguió generar ingresos, también tuvo que hacer frente a unos gastos elevados.
Trabajando en Suiza
En uno de sus vídeos explica cuánto dinero movió durante esos cuatro meses. En enero gastó unos 2.700 euros y no ingresó nada, mientras que en febrero desembolsó otros 1.900 euros. Ese mes tampoco recibió su salario debido a un problema relacionado con el permiso de trabajo, aunque después cobró las cantidades pendientes.
En marzo gastó 1.300 euros y generó 2.821 euros. En abril, sus gastos ascendieron a 2.000 euros y sus ingresos llegaron a 3.100 euros, incluyendo parte del dinero correspondiente a las horas trabajadas anteriormente.
En total, gastó 7.919 euros y generó 6.021, por lo que terminó su estancia con un balance negativo de 1.898 euros. No obstante, para él, la experiencia adquirida durante esos cuatro meses compensó el resultado económico.
"En 4 meses aquí he aprendido cosas que en España probablemente no hubiera aprendido en toda mi vida, o quizás me habría costado muchísimo más tiempo aprender", aseguraba.
La decisión de regresar a España llegó después de comprobar cómo era realmente su vida allí: "Me vuelvo a España. Después de estar 4 meses viviendo completamente solo en Suiza, teniendo trabajo, un entorno, y teniendo todo aquello que realmente la gente busca al emigrar a Suiza".
"He decidido que no estoy dispuesto a pasar los mejores años de mi vida viviendo en un país y en un entorno que realmente no me gusta", afirma.
Aarón insiste en que su decisión no responde a una mala experiencia con las personas que conoció. "No culpo al país ni culpo a las personas que he conocido aquí porque la verdad que son personas de 10 y me han ayudado en todo lo que han podido", indica. "Me he dado cuenta de que no soy feliz aquí".
Así, el caso de Aarón permite poner en contexto la imagen de Suiza que se ha popularizado en redes sociales. El país cuenta con algunos de los salarios más elevados de Europa, pero también con un coste de vida superior al español.
La vivienda, la alimentación, el transporte y el seguro médico obligatorio pueden reducir notablemente la capacidad de ahorro.
Sin embargo, la experiencia de Aarón refleja que el salario no es el único factor que determina si emigrar compensa. "¿Y cuál es la única motivación para quedarme? Yo no he venido aquí por necesidad. Ahorrar más dinero al final del mes es lo que no merece la pena", señala.
De hecho, asegura que su situación económica en España ya era positiva pese a su corta edad: "Económicamente me iba súper bien en España, la verdad que ahorraba un montón de dinero teniendo en cuenta la edad que tengo y los estudios que tengo".
Antes de marcharse, además, Aarón trabajaba también en sus emprendimientos online, que según explica le proporcionan ingresos recurrentes. Tras su experiencia en Suiza, ha decidido regresar a Ibiza y continuar su proyecto desde España.
