Recibir ayuda económica de los padres puede marcar la diferencia para quienes necesitan afrontar un gasto importante.
Sin embargo, lo que parece una sencilla transferencia familiar puede acabar teniendo consecuencias fiscales si no se formaliza correctamente.
La diferencia entre prestar dinero y entregarlo como una donación es fundamental para evitar problemas con Hacienda.
El abogado y divulgador fiscal Alejandro Ortiz, conocido en TikTok por su cuenta @fiscalidaddesdecero, explica cómo realizar estas operaciones y reducir su coste tributario.
"Esta es la forma más barata para pasar dinero entre particulares", señala al plantear el caso de unos padres que ayudan económicamente a su hijo.
Una alternativa clave
Cuando unos padres entregan dinero a su hijo sin esperar que se lo devuelva, la operación puede considerarse una donación y quedar sujeta al impuesto correspondiente.
Según advierte Ortiz, "Hacienda se va a llevar un buen bocado".
Frente a esta posibilidad, el experto propone formalizar un préstamo entre particulares.
De esta manera, el dinero se entrega con el compromiso de devolverlo y la operación queda documentada, lo que permite acogerse a un mecanismo que, según destaca el abogado, "evita que pagues ITP y tiene un tipo al 0%".
No obstante, para acogerse a este tratamiento fiscal es necesario cumplir con los trámites correspondientes. "Es fundamental cumplimentar el modelo 600", recalca Ortiz.
Este documento permite declarar el préstamo ante la Administración tributaria, aunque se encuentre exento de pagar el impuesto.
Cómo reducir la deuda
La estrategia que plantea el divulgador fiscal no termina con la entrega del dinero. La clave está en que los padres puedan perdonar progresivamente una parte de la cantidad que les debe su hijo.
"La clave está en las condonaciones parciales", afirma.
En la práctica, el hijo tendría que devolver el préstamo mediante cuotas periódicas, mientras que sus progenitores podrían condonarle anualmente una parte de la deuda.
Ortiz explica el mecanismo con un ejemplo: "Supongamos que le pagas una cuota a tus padres para devolverles ese préstamo, pero ellos te condonan anualmente una parte de la deuda".
De esta forma, "la base se reduce y puede que, según tu comunidad, estés en tramos exentos de pagar el impuesto de donaciones".
El ahorro dependerá de las circunstancias de cada operación y de la normativa autonómica aplicable.
Evitar problemas con Hacienda
Pese a las ventajas que describe, Ortiz insiste en que el préstamo debe ser real y estar correctamente documentado: "El préstamo debe ser real y debe haber movimientos bancarios".
El abogado advierte de que, "en el momento en el que no se realicen transferencias periódicas al donante", la Administración "seguramente lo califique como una donación encubierta".
Por ello, recomienda que todas las transferencias queden registradas y que exista un calendario de pagos coherente con el préstamo firmado entre ambas partes.
