Encontrar una vivienda que se ajuste al presupuesto se ha convertido en un desafío para muchos españoles.
Ante esta situación, hay quienes deciden buscar alternativas fuera del mercado inmobiliario tradicional, aunque eso implique transformar por completo un espacio que, en principio, no estaba destinado a vivir.
Es el caso de Jacinto Nieto, que encontró en un antiguo local comercial la oportunidad de tener su propio hogar.
Después de varios años buscando una vivienda que pudiera permitirse, decidió comprar una antigua pollería y convertirla en una casa.
"Llevaba ya un par de años buscando algún local por allí, por la zona donde vivía y trabajaba, hasta que apareció", explicó en Y ahora Sonsoles.
Tres años buscando una vivienda
La búsqueda de Jacinto no fue precisamente corta. Durante ese tiempo, visitó diferentes inmuebles hasta que dio con un establecimiento que conocía desde hacía años.
"Yo estuve buscando como dos o tres años", recordó. Se trataba de un pequeño local de 59 metros construidos y 54 útiles que había funcionado como asador y en el que, incluso, había comprado comida anteriormente.
La posibilidad de transformar aquel espacio en una vivienda terminó convirtiéndose en una aventura que nunca había imaginado cuando lo visitaba como cliente.
"Nunca me hice a la idea de que en el mostrador tendría la cama, ni de lo que iba a suponer más adelante. Ha sido una aventura completamente", reconoció.
Una inversión de unos 130.000 euros
El precio de compra fue uno de los factores que llevaron a Jacinto a decantarse por esta opción. "Me costó 100.000 euros", señaló sobre el inmueble.
A esa cantidad tuvo que sumar el coste de las obras necesarias para adaptar el establecimiento y convertirlo en un espacio habitable.
"La reforma, con todo el proyecto, fueron algo más de 30.000 euros", detalló. De esta manera, la inversión total rondó los 130.000 euros.
El desembolso respondía a una necesidad concreta: encontrar una alternativa que le permitiera tener una vivienda propia sin asumir el coste de un piso en la zona donde vivía y trabajaba.
"Era la idea que tenía porque, dada la diferencia de precios y el trabajo que tenía, no me podía permitir comprarme un piso", explicó.
Así, lo que durante años había sido un establecimiento comercial terminó convertido en el hogar de Jacinto. Una decisión que demuestra cómo, ante las dificultades para acceder a una vivienda, algunos compradores exploran posibilidades diferentes a las habituales.
