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Las claves

Hay espacios que forman parte de la historia de una ciudad y que, con el paso de las décadas, necesitan adaptarse a los nuevos tiempos.

Es el caso de uno de los grandes referentes del ocio en España, que afrontará próximamente una nueva etapa marcada por la modernización de sus instalaciones, la incorporación de nuevas atracciones y mejoras en accesibilidad.

En este contexto, el Ayuntamiento de Madrid ha sacado a concurso la concesión del Parque de Atracciones de Madrid para su conservación y explotación. El recinto, uno de los espacios más emblemáticos de la capital, abrió sus puertas el 15 de mayo de 1969.

Por su parte, el nuevo contrato tendrá una duración de ocho años, hasta el 5 de octubre de 2035, y no podrá ser prorrogado.

La principal novedad se encuentra en las condiciones del futuro contrato, que obligará al adjudicatario a dar prioridad a la modernización de las instalaciones y a la incorporación de nuevas atracciones.

Además, será necesario mejorar la accesibilidad para que tanto el enclave como sus atracciones sean más inclusivos, así como realizar actuaciones relacionadas con el ahorro energético.

El objetivo del Ayuntamiento es dar un nuevo impulso al espacio y reforzar su papel como polo de atracción turística y de ocio.

Actualmente, el Parque de Atracciones de Madrid recibe alrededor de un millón de visitantes al año, aunque la mayor parte del público procede de Madrid.

Entre sus principales visitantes se encuentran las familias con niños de 6 a 12 años y los jóvenes de 14 a 18 años.

Pero la historia de este espacio se remonta varias décadas antes de su apertura. En 1941, medios españoles ya recogían los planes municipales para construir una instalación de estas características en la Casa de Campo.

El proyecto comenzó a tomar forma en 1966 y el concurso para su construcción, conservación y explotación fue adjudicado al año siguiente. Desde entonces, el operador ha sido 'Parques Reunidos'.

Durante sus 57 años de funcionamiento, las instalaciones han experimentado cinco grandes reformas.

Entre las principales actuaciones destacan las ampliaciones de los años 90, la creación de las cinco áreas temáticas actuales en 1998 y la construcción de las montañas rusas Abismo y Tarántula en 2005 y 2006.

La renovación del recinto continuó en los años posteriores, con la incorporación del espacio infantil Nickelodeon en 2014 y 2018.

En la actualidad, el parque cuenta con más de 30 atracciones, aunque alrededor de 40 han sido sustituidas por otras nuevas a lo largo de su historia. Siete Picos, la noria, Jet Star y Enterprise figuran entre las atracciones que ya no forman parte del recinto.

Junto a estas transformaciones, el parque conserva también elementos con una larga historia a sus espaldas. Entre ellos se encuentra un tiovivo fabricado artesanalmente en Francia en 1927 y adquirido en 1968, una de las piezas más singulares.

La nueva concesión contempla su conservación y, si fuera necesario, su restauración. De estilo art déco y modernista, este elemento deberá mantenerse como parte del patrimonio del Parque de Atracciones.