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Las claves

¿Cuándo hacer testamento? Es la pregunta que se hacen muchas personas. Hay quien prefiere retrasarlo por aquello del mal fario. Otros, porque no lo consideran relevante. Sea cual sea la causa, la realidad es que se está haciendo un flaco favor a los herederos.

Sin testamento, tus herederos tienen que acreditar que lo son ante notario”, afirma David Jiménez, abogado experto en herencias y fiscalidad, en una entrevista con EL ESPAÑOL.

Y añade: “De esa manera tus herederos no tendrán que realizar este trámite que consiste, en esencia, en recopilar documentación, dos testigos y esperar 20 días hábiles en un momento en el que no es agradable alargar el papeleo”.

Ventajas

El también economista y CEO de Eyco Abogados deja claro que “si haces testamento, ahorras todo esto a tu familia”, en referencia a lo mostrado en el párrafo anterior. No es la única ventaja. Hay otras más.

“Decides tú, no decide la ley. Sin testamento, todo se repartirá como dice el Código Civil, sin que tú puedas decidir nada sobre el reparto de tus bienes”, añade Jiménez.

Además, el experto subraya que “puedes proteger a tu pareja o cónyuge más allá del mínimo legal. Y puedes beneficiar a unos herederos más que a otros, o dejar bienes concretos a personas concretas”.

Para aquellos que no decidan dar el paso por el coste que conlleva hacer testamento, David Jiménez no duda en remarcar que “es más económico que no hacer testamento. Tus herederos se ahorran hacer declaración de herederos que es más costosa que hacer tú un testamento”.

En España, hacer testamento ante notario tiene un coste de entre 40 y 80 euros. Mientras que la horquilla de una declaración de herederos está entre 150 y 400 euros.

Otra ventaja es que permite planificar fiscalmente la futura herencia jugando con la adjudicación de bienes.

Desventajas

En el otro lado de la balanza, David Jiménez señala una serie de desventajas. “Un testamento mal hecho es peor que ninguno. Cometer errores como redactar una cláusula ambigua, o dejar fuera a un hijo, o no respetar la legítima, es origen de conflicto”, resalta.

Otro aspecto a tener en cuenta es su actualización: “El testamento no caduca, pero tu situación personal o patrimonial sí es cambiante”.

Y añade que puede crear una falsa sensación de seguridad “creyendo que el testamento ya resuelve todo. Hay que revisar pólizas de seguros de vida y productos financieros para que todo sea coherente si es que esa es tu voluntad”.

Por último, indica que “obliga a sentarte a pensar cosas incómodas. Ninguna de estas desventajas es motivo suficiente para no hacerlo. Todas son motivos para hacerlo bien”.