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Las claves

Hay profesiones que se están desinflando como un balón pinchado. Y la causa principal es la falta de relevo generacional. Una de ellas es la de fontanero. De ahí que personas procedentes de otros países estén ocupando ese tipo de puestos.

Uno de ellos es Emanuele Armeni, que llegó a España procedente de Italia, y se afincó en Valencia, donde trabaja como fontanero (antes se dedicaba a las pizzas).

En una serie de vídeos en TikTok desglosa su aventura española: "Decidí dejar la hostelería para dedicarme a algo que tuviera más estabilidad. Quería aprender un oficio que me garantizara trabajo". Y el mismo no fue otro que el de fontanero.

Ganancias

Emanuele, en sus redes sociales, hace la siguiente pregunta: ¿Puede ganar un fontanero 1.000 euros al día? Y su respuesta es contundente: sí.

No sólo 1.000 euros, sino que hay ocasiones en las que ha llegado a ingresar hasta 2.500 euros en un solo día. Eso sí, en una jornada de 12 horas.

Pero, como suele decirse, no es oro todo lo que reluce. “Eso es la facturación. Luego hay que descontar muchas cosas”, matiza.

¿Por qué se llegan a estas cifras? La respuesta del fontanero tiene varias variantes. “Si trabajas bien, tienes clientes”, es una de ellas.

Otra es que “la fontanería es una necesidad básica. Tú no puedes vivir en un piso donde no hay agua corriente o existe una fuga de agua. Son servicios básicos que necesitamos sí o sí”.

Y añade una tercera: “Oferta y demanda. Hay pocos fontaneros buenos. Chapuceros hay miles. Que cumplen, que hacen el trabajo bien y te quitan el marrón, hay pocos”.

Un cóctel que se traduce en que esos fontaneros buenos están desbordados de trabajo. “Yo no puedo acudir a todo el mundo. No doy abasto. La gente me llama y le digo que puedo tardar tres o cuatro días en acudir”, concluye.