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Las claves

La escasez de vivienda en España ha generado una importante crisis donde a una gran parte de la población le resulta imposible acceder a un inmueble situando la edad de emancipación de España a los 30 años, siendo la media europea 26,2 años.

Así, Javier Gil, el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y autor de 'Generación Inquilina', habló en laSexta Xplica sobre esta crisis inmobiliaria trasladando que los verdaderos responsables son aquellas personas que deciden especular con el precio de este bien.

De esta manera, según el investigador, estos especuladores no solo acumulan viviendas sino que acaban inflando el precio de los inmuebles haciendo imposible que las familias accedan a este bien.

España, paraíso de especuladores

Gil comenzó señalando que "hay una persona con 11 pisos y ¿Qué significa eso? que hay 11 familias que aunque trabajen, que aunque se esfuercen, no van a poder acceder a una vivienda en propiedad y van a tener que vivir de alquiler".

Teniendo esto en cuenta, el investigador continuó explicando que el motivo detrás de que haya una persona con 11 pisos en propiedad es que actualmente aquel que tiene dinero "busca invertir en ladrillo porque está dando unas rentabilidades que no dan en ningún otro mercado".

Concentrar muchas propiedades en pocas manos al final genera como consecuencia directa que "cada vez hay más población que tiene que vivir de alquiler".

Según Gil, España es "el paraíso de los especuladores internacionales". Los datos respaldan el argumento del investigador, mostrando que en el 2026 quienes más compraron viviendas en España fueron extranjeros y no residentes, según el Consejo General del Notariado.

Ep Data explica que en el segundo semestre de 2025, Estados Unidos fue la nacionalidad que más dinero gastó de media por metro cuadrado en vivienda en España. Mientras que, los no residentes que pagaron precios más elevados fueron los chinos.

Frente a esto, Gil no dudó en sentenciar que "hay que poner fin a eso, hay que echarles del país". Así, optó por establecer medidas que permitirían cambiar la retórica alrededor del problema de la vivienda.

Por ello, manifestó que lo que hay que hacer es "regular el uso residencial, contratos de alquileres más altos, sancionar los usos especulativos, acabar con los alquileres de temporada y de habitaciones, que lo que estamos viendo ahora mismo es que funciona de manera fraudulenta".

Acto seguido explicó cómo funciona de manera "fraudulenta": "Los caseros lo que hacen es desviar las viviendas de un mercado a otro para que no tengan que cumplir la ley", señaló.

A pesar de que los gobiernos e incluso la Unión Europea han hecho lo posible por revertir la situación regulando el alquiler vacacional, sacando más viviendas al mercado e intentando evitar la compra de segundas residencias; la crisis sigue latente y los precios siguen aumentando habiendo incrementado un 5,8% interanual en el caso del alquiler y un 12,5% interanual en el caso de la compra.

Por ello, Gil finalizó su argumento de forma combativa: "Hay que sancionarlo, hay que perseguirlo, la vivienda tiene que ser residencial, es un derecho y hay que protegerlo legislativamente", concluyó.