La situación en Oriente Medio ha ido escalando y con ella el precio de la energía en el mundo. Mientras los rebeldes hutíes aliados con Irán avanzan tomando puntos estratégicos del comercio mundial en la costa yemení y el Mar Rojo.
Esta vez han llegado a Bab el-Mandeb, por donde pasa aproximadamente una cuarta parte de los envíos diarios de petróleo del mundo y cerca de un tercio del comercio marítimo global.
Sumando a esto que el Estrecho de Ormuz lleva bloqueado desde marzo, la economía mundial se queda sin aire. Así, los precios de la gasolina y el diésel han ido en aumento en el mundo entero y en España también se hará sentir la subida, según explicó el experto energético Carlos Cagigal en laSexta.
No va a haber desabastecimiento
Cagigal recalcó que la posibilidad de desabastecimiento es bastante remota aunque algún país podría sufrir de un "cuello de botella". No obstante, expresó que "España tiene un as bajo la manga".
"El sistema industrial que tienen nuestras energéticas nos va a garantizar todo el suministro de diésel, gasolina y keroseno necesario", manifestó el experto, dejando claro que España no se enfrentará a una escasez de combustible.
Sin embargo, a pesar de ello, advirtió que "estar tranquilos con el suministro no significa librarnos de la subida de precios, va a haber un problema de precios muy serio, pueden llegar a 2,50 euros el litro".
Desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, el cierre del Estrecho de Ormuz y los numerosos conflictos en la zona, los países han ido buscando rutas secundarias por las cuales comercializar energía. Sin embargo, estas rutas han ido desapareciendo, lo que ocasiona este repunte de precios.
El oleoducto Este-Oeste, ubicado en las regiones de Riad y Medina, fue cerrado de manera "preventiva" por Arabia Saudí tras recibir varios ataques con drones procedentes de Irak.
Dicho oleoducto, también llamado Petroline, es una infraestructura estratégica que cruza el país desde los campos petroleros del este, en el golfo Pérsico hasta el mar Rojo y se ha convertido en la principal ruta de mercados globales en vista del contexto de tensiones en el Estrecho de Ormuz con una capacidad máxima de siete millones de barriles diarios.
Carlos Cagigal, experto energético.
Además de este cierre, como fue mencionado anteriormente, el estrecho de Bab el-Mandeb ubicado entre Yemen y Yibuti hacia el Mar Rojo se encuentra amenazado por los rebeldes hutíes han ido intensificando su control en esta ruta marítima capturando la ciudad portuaria de Moca y la isla de Perim, situada en un punto crítico.
De esta manera los hutíes, respaldados por Irán, buscan crear un nuevo frente de tensión en la guerra entre Estados Unidos e Irán. Sin este estrecho, la salida de petróleo de la región se verá comprometida lo que obligará a usar rutas más largas y generará retrasos contribuyendo así a un aumento de la inflación.
Antes de la amenaza hutí, se exportaban unos tres millones de barriles diarios a través de Bab el-Mandeb, en agosto el flujo de crudo se desplomó a unos 400.000 barriles.
Esto supondrá que para evitar esta ruta y llegar a Asia, los cargamentos de petróleo deberán subir por el canal de Suez hasta el Mediterráneo, bajar por la costa occidental de África, rodear su extremo sur y cruzar el océano Índico. Una travesía que suma un mes más al tiempo de tránsito y eleva los costes.
A pesar de que no hay una amenaza de desabastecimiento en España, es importante prepararse para una inminente subida de precios de combustible este invierno con lo cual los expertos energéticos recomiendan a los españoles tomar medidas de ahorro energético.
