Paula Nuévalos es una joven agricultora originaria de Utiel, Valencia. La joven de 27 años estudió ingeniería y estuvo unos años trabajando de ello hasta que decidió volver a casa para recuperar la bodega familiar.
Hoy en día, se dedica a los viñedos junto a Toni y Dilan confesando que este es el camino que debía seguir en su vida, el de "dignificar el campo y compartir, a través de nuestros productos, la esencia de nuestra tierra".
De esta manera, Nuévalos, conocida en redes sociales como @agropauli, lanzó una dura crítica a aquellas personas provenientes de ciudades que aseguran amar el pueblo, pero solo lo visitan en temporadas estivales.
"No te encanta el pueblo"
La joven agricultora comenzó su juicio de una manera mordaz: "Llega el verano y con ello la gente de la ciudad que viene a los pueblos y es que a mí me hace mucha gracia porque la gente dice, 'Me encanta el pueblo'".
Con esto, la agricultora sentenció que "no, cariño, a ti no te encanta el pueblo, a ti te encanta el pueblo en verano que es cuando la piscina está abierta, cuando vas al bar, cuando te tomas ahí tus vacaciones. Lo que te gusta es estar de vacaciones en un sitio tranquilo, pero no te gusta el pueblo".
De esta manera, Nuévalos no dudó en señalar que realmente "a ti no te gusta aburrirte en invierno", explicando que en dicha época del año hay menos actividades sociales que en verano, pero sincerándose de que a pesar de ello "yo no me voy a aburrir",
Así, la agricultora aprovechó para soltar una reflexión: "Creo que estamos confundiendo que lo que te gusta es socializar con la gente que también viene al pueblo".
El auge de 'la casa del pueblo'
En España al menos 2,9 millones de hogares tienen una segunda residencia en propiedad, según los datos del Instituto Nacional de Estadística. Así, el Censo de Población y Viviendas contabiliza 2,51 millones de viviendas que son de uso esporádico, es decir, se utilizan uno y tres meses al año.
Por lo general estas viviendas son heredadas y siguen el éxodo rural de décadas pasadas. Sin embargo, hoy en día pasan a ser un refugio vacacional para aquellas personas que residen en ciudades.
De esta manera, los fines de semana y en el verano en estos pueblos y los habitantes de los mismos, por lo general agricultores y ganaderos, suelen tener la postura de Nuévalos al sentir que son unos forasteros en el lugar que solo vienen cuando les es conveniente.
Incluso, la joven agricultora sigue una trayectoria muy acorde a lo que defiende: una joven que estudió ingeniería mecánica que dejó la ciudad para volver a sus raíces vinícolas en su pueblo de 11.663 habitantes en la Comunidad Valenciana y "honrar la historia familiar".
