Suiza es uno de los países más ricos del mundo. Allí se ha desplazado a vivir José Luis Cárpatos, un experto financiero español que no ha dudado en relatar en redes sociales su experiencia en el país alpino.
Por ejemplo, ha hablado del coste de la vida, de la seguridad, del cumplimiento de las normas, del idioma y de impuestos.
“Hacienda no puede ver tu cuenta del banco. Se requiere una orden judicial”, afirma en YouTube.
Libertad financiera
Una de las cosas que más llama la atención de Cárpatos en Suiza es la libertad financiera, a la que califica de “espectacular”. “No sólo Hacienda. Ni la confederación, ni el cantón, puede ver tu cuenta en el banco salvo por orden judicial”, apunta.
Y añade: “No hay un intercambio automático. Eso de que soy Hacienda y quiero escudriñar la cuenta a ver que encuentro, eso no. Por eso, el concepto de libertad financiera alcanza aquí su máxima expresión”.
Porque revelar el secreto bancario de un ciudadano sin autorización judicial está castigado con penas de hasta 5 años de cárcel y multas millonarias.
No es el único hecho financiero que le llama la atención. Por ejemplo, cualquier persona puede retirar la cantidad de dinero que desee del banco sin ningún límite.
Y puso como ejemplo a una anciana, que quiso retirar 90.000 francos suizos de un cajero. Al ver que no podía, fue a ventanilla. La cajera le dijo que no había tanto dinero en el cajero y que si tenía ese límite de dinero en su tarjeta.
Al responder la anciana que sí, la empleada fue al cajero, introdujo esos 90.000 francos, y la persona mayor pudo sacarlos.
“En España, por ejemplo, como saques más de 300 euros del cajero ya hay alguien a quien tienes que enseñarle la factura de que es para una reforma”, compara. O tienes que esperar al día siguiente para conseguir 2.000 o 3.000 euros.
Por último, también pone en positivo el hecho de que se apoye a los autónomos y a las empresas. Desde el primer día se las apoya, “en lugar de fiscalizarlas de entrada”.
Así, los autónomos están exentos de aplicar y declarar el IVA en sus facturas hasta que no llegan a una facturación por encima de los 100.000 francos. Además, pueden llevar sus cuentas de forma simplificada, con una simple hoja de Excel.
