Publicada
Las claves

El rápido avance de la Inteligencia Artificial (IA) ha conseguido agilizar muchos procesos y tareas complejas. Sin embargo, existe el miedo de que la IA termine absorbiendo multitud de empleos.

Un estudio de Goldman Sachs concluye que la IA podría automatizar 300 millones de puestos de trabajo a nivel mundial. No obstante, el mismo informe destaca que los oficios manuales tradicionales no tienen ningún riesgo de ser sustituidos por una máquina.

Esteban Lamas, un empresario carpintero de Fene, en A Coruña, coincide sobre el futuro de la profesión: "Están cerrando carpinterías buenísimas a mi alrededor porque falla la gestión, (...) pero creo que el trabajo manual aún tiene mucho recorrido".

La IA no puede sustituir los oficios manuales

"La artesanía y el trabajo de calidad seguirán siendo demandados si sabemos adaptarnos", expone en una entrevista en YouTube para el canal de Fermin Lorda. Para este empresario de la madera, una de las claves es gestionar bien la carpintería desde las finanzas, el marketing y las ventas.

"No podemos seguir gestionando como lo hacíamos en el siglo XV; tenemos que pasar a una gestión del siglo XXI", apunta. Él mismo explica cómo le lastró su falta de educación financiera y empresarial cuando puso en marcha su negocio.

Por ejemplo, uno de los errores que cometió fue juntar sus ingresos y los de su carpintería en una sola cuenta bancaria, sin establecer un salario como tal. Tampoco tenía en cuenta partidas presupuestarias importantes como las amortizaciones de maquinaria o los alquileres.

"Sabía mucho de carpintería pero muy poco de negocio; me percibí a mí mismo como un 'carpintero roto' durante muchos años, atrapado en una noria de hámster en la que no ves salida", expresa.

Del autoempleo al liderazgo empresarial

Otra de las claves para que una carpintería funcione bien es construir un buen equipo alrededor. Según Esteban, cuando la empresa crece en volumen de trabajo, debe decidirse si contratar personal.

Él dio el paso y advierte que desde entonces ha abandonado el banco de trabajo para centrarse en dirigir su plantilla y desarrollar una estrategia comercial.

"Si trabajas solo sigues siendo en gran parte carpintero, pero si tienes equipo pasas a ser 100% empresario y 0% carpintero", alerta.

En esta línea, el empresario recomienda seleccionar trabajadores que compartan la visión del taller, construyendo una cultura de alta exigencia pero de mutuo cuidado. Una filosofía basada en el libro Good to Great de Jim Collins.