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Las claves

Saber reinventarse es vital. Más aún cuando hablamos de negocios. David es un empresario riojano que -junto a su mujer- supo hacerlo y ahora factura más de un millón de euros gracias a la venta de muñecos Funko.

"Tengo un negocio millonario y solo me asigno un sueldo de 2.000 euros, no puedes ponerte un sueldazo si quieres seguir creciendo", confiesa en un vídeo para el canal de YouTube llamado Goly.

Su historia tiene todavía más mérito: lo gestiona todo casi exclusivamente con su esposa desde su tienda en Logroño. "A mí esto me cuesta el divorcio, mi mujer dice que no disfrutamos de las vacaciones porque tras 27 años de autónomo nunca he cerrado 15 días seguidos", explica.

En Navidad, su volumen de trabajo aumenta tanto que se ve obligado a contratar más personal: "En el pico de Navidad echo 17 horas diarias, duermes de cuatro a cinco horas y vuelves aquí".

"Adelgazo siempre entre 3 y 5 kilos en la campaña navideña", admite. Por eso, y a pesar de su gran éxito como empresario, no quiere dejarle el negocio a sus hijos: "Soy esclavo de mi trabajo; no quiero esto para mis hijos porque no quiero que lo pasen tan mal como lo pasa un autónomo".

Muñecos Funko y Temu, una combinación ganadora

La base de su empresa -llamada Friki Shop- es la venta de muñecos Funko a través de plataformas por internet. Para ello, se apoya especialmente en escaparates de comercio electrónico como Temu. Esto le ha permitido aumentar un 30 % sus ventas anualmente.

No es un caso aislado, un estudio de dicha plataforma confirma que un 52 % de los vendedores españoles encuestados amplió su negocio gracias a vender en Temu y, de hecho, la plataforma destaca el proyecto de David dentro del análisis.

En esta línea, 1 de cada 4 empresarios ya vende en otros países. En el caso de David, casi la mitad de sus ventas son internacionales.

Su éxito es tal, que su tienda ya ha tenido que ser ampliada hasta 6 veces para hacer hueco a todos sus muñecos en stock, acumulando cerca de 1.000 metros cuadrados de almacenamiento. Pero Friki Shop no siempre se dedicó a eso.

Nació en 1999 como una pequeña tienda de barrio con paredes de gotelé, estanterías metálicas y consolas PlayStation 1 donde los niños jugaban por horas. Una especie de videoclub con videojuegos.

La crisis del 2008 y la digitalización de los videojuegos obligaron a David y a su mujer a reinventarse.

Funko Pop. Imagen de archivo.

Así, fue transformando su modelo de negocio hacia un nicho del coleccionismo de figuras, especialmente por las de la marca Funko Pop.

Estos muñecos temáticos -especialmente de películas- registró un crecimiento en ventas del 7,4 % durante el segundo trimestre de 2026 a escala global, alcanzando unos beneficios de 207,7 millones de dólares. Una apuesta que le salió de maravilla a David y a su esposa.