La antigüedad de un trabajador en su empresa es el factor determinante para calcular su compensación económica en caso de cese, según lo establecido en el marco laboral español.
El Estatuto de los Trabajadores señala que a mayor tiempo de servicio acumulado, mayor será la cuantía de la indemnización a percibir, una regla fundamental que se aplica independientemente de si el despido está justificado o si es declarado improcedente.
Conocer estos mecanismos de cálculo, que fijan indemnización de entre 20 y 33 días de salario por año trabajado con sus respectivos topes legales, es esencial para que todo profesional asalariado comprenda sus derechos y garantías ante la extinción de su contrato laboral.
Cuando es despido improcedente
Un despido improcedente ocurre cuando la empresa no puede justificar legalmente el motivo del despido. Por ejemplo, si la falta del trabajador no es lo suficientemente grave o no se cumplen los plazos legales.
En estos casos, la indemnización que aplica en este caso es de 33 días de salario por cada año trabajado siendo el tope máximo legal que se puede cobrar, el equivalente a 24 mensualidades, es decir, 720 días de salario.
Por ejemplo, un trabajador con un salario bruto de 50 euros diarios que lleva en su empresa tres años y seis meses es el caso de un despido improcedente.
Así, la ley le otorga un total de 33 días por año trabajado, lo que resultaría en 115,5 días indemnizables por los tres años trabajados más el semestre prorrateado; con una compensación económica de 5.775 euros.
Cuando el despido es objetivo
El despido objetivo es aquel que se da por causas ajenas a un incumplimiento grave del trabajador, como ineptitud, falta de adaptación, o por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción de la empresa.
Así, en estos casos corresponden 20 días de salario por cada año trabajado. El tope máximo en este caso es de 12 mensualidades, es decir, 360 días de salario. Para alcanzar este tope el trabajador tendría que tener una antigüedad de 18 años en la empresa.
Es importante considerar que en ambos casos de despido si se han trabajado períodos inferiores a un año, el tiempo extra se prorratea por meses para calcular la indemnización exacta.
Para ilustrar el funcionamiento de este mecanismo de indemnización, si tomamos el ejemplo anterior y tenemos en cuenta que el trabajador es despedido por razones objetivas la compensación bajaría a 20 días por año de servicio; el cálculo arrojaría 70 días indemnizables, dándole derecho a percibir un total de 3.500 euros.
