El problema de la vivienda le quita el sueño a miles de españoles. En un principio parecía que la verdadera dificultad radicaba en la compra de inmuebles, un precio que ya lleva 43 meses en subidas situándose en 2.924 euros el metro cuadrado. Sin embargo, la situación pasó al alquiler.
Con un precio de 15 euros por metro cuadrado, el alquiler también ha experimentado importantes subidas los últimos años, incluso en este mes de agosto el incremento ha sido de un 5,8% interanual.
No obstante, este no es el único problema al que se enfrenta España en la crisis de la vivienda. En los últimos años la compraventa de inmuebles ha experimentado un cambio con la irrupción masiva de los alquileres turísticos que han terminado por encandilar a los propietarios.
Al tener la posibilidad de alquilar su vivienda por temporadas cortas por precios desorbitados, muy por encima de la media, los propietarios han visto una manera de lucrarse y que además le supone una cierta seguridad frente al riesgo de impago.
Sobre todo en ciudades como Madrid y Barcelona, donde suele haber mayor cantidad de turistas, los inquilinos como Celeste que viven en zonas céntricas se han visto desahuciados de sus viviendas por este motivo.
Desahucio por pisos turísticos
Celeste comentó al equipo de Informativos Telecinco que se encontraba increíblemente afectada por la situación que considera bastante injusta: "Yo no quería irme, llevaba 13 años ahí y era mi casa. Me voy de ahí porque recibí un burofax el 26 de enero".
Lo cierto es que el edificio de Celeste se encuentra ubicado en una zona bastante interesante a nivel turístico, con lo cual, el dueño del edificio decidió culminar todos los alquileres residenciales y convertirlos en turísticos.
Otro de los afectados en el edificio de Celeste comentó que "lo he pasado fatal porque de repente tu vida se tambalea, se desmorona y algo tan fundamental como la vivienda. De repente dices, es que no sé dónde voy a vivir".
En España hay alrededor de 341.001 viviendas turísticas, es decir, un 1,28% del total de inmuebles del país, según la última medición oficial del Instituto Nacional de Estadística.
Así, las comunidades con mayor concentración de este tipo de viviendas son Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Por su parte, la Comunidad de Madrid ha visto un descenso superior al 27% de estos inmuebles.
Este tipo de viviendas han sido centro de polémicas en múltiples ocasiones por tres cuestiones clave. En primer lugar, el Ministerio de Vivienda y otros organismos autonómicos, señalaron que este tipo de inmuebles hacen que la oferta de alquiler permanente escasee y, a su vez, se eleve el precio en las zonas tensionadas.
Por otro lado, las asociaciones de vecinos y ayuntamientos denunciaron problemas recurrentes de ruidos, falta de seguridad y desgaste intensivo de las zonas comunes en fincas residenciales.
Además, las patronales hoteleras y administraciones públicas han criticado la proliferación de alojamientos clandestinos que operan sin licencia autonómica ni tributación adecuada.
De esta manera, a pesar de que se ha buscado aplicar una mayor regulación a este tema, sigue siendo una polémica latente entre los españoles que viven de alquiler en zonas céntricas que temen que algún día les llegue el espeluznante burofax.
