Publicada
Las claves

Comprar una vivienda en España se ha convertido en un trabajo considerablemente arduo. La empresa inmobiliaria Idealista calcula que cinco capitales presentan tasas de esfuerzo superiores al 30% recomendado para la compra de la vivienda.

Por otro lado, el precio del metro cuadrado en España en el mes de julio alcanzaba los 2.933 euros, un dato que contrasta con que el 7% de las viviendas vendidas en el segundo trimestre del 2026 no estuvo ni una semana anunciada en la plataforma inmobiliaria.

Así se presenta la crisis de la vivienda en España. Sin embargo, hay otro factor a tener en cuenta en estos precios: los impuestos. Por ello, el ex inspector de Hacienda y asesor fiscal, Emilio Baena, explicó en sus redes sociales el mundo de los impuestos de la vivienda.

La fiscalidad de la vivienda

Baena expresó que "124.000 euros. Eso es lo que puede llegar a pagar en impuestos, a lo largo de su vida, el propietario de un piso de 200.000 euros".

De esta manera, el ex inspector de Agencia Tributaria desveló lo que pocos españoles conocen: "Comprar una vivienda en España es firmar, sin saberlo, una suscripción con Hacienda que dura toda la vida", sentenció.

El ahora asesor fiscal se basó en un estudio presentado por Jaume Menéndez de Fedea para sacar estas conclusiones, señalando que "puso un número a algo que la mayoría de propietarios intuye, pero nunca ve escrito: la fiscalidad de una vivienda, sumando compra, tenencia y venta, puede llegar al 62% de lo que costó".

No obstante, detrás de este 62% hay "tres cobros distintos". En un primer momento, cuando se compra la vivienda, se aplica un 10% de Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) en obra nueva o el 10% del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) en el caso de viviendas de segunda mano, esto además del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD).

Por otro lado, una vez se es propietario de la vivienda, hay que abonar anualmente al Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) a los ayuntamientos. Y, en caso de vender, se debe tributar en el Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF) por la ganancia patrimonial obtenida y pagar la plusvalía municipal.

"Por separado cada cobro parece asumible. Juntos, se comen más de la mitad de lo que pagaste por la casa", señaló Baena agregando otro dato a su argumento, "España es el cuarto país de la Unión Europea con más presión fiscal sobre la vivienda. Solo Luxemburgo, Francia y Bélgica cobran más".

Teniendo todo esto en cuenta, el verdadero valor neto del propietario sobre el precio de la vivienda es un 38% que tomando el ejemplo previamente mencionado, supone alrededor de 76.000 euros.

Asimismo, Baena concluyó que "mientras tanto, seguimos buscando el problema de la vivienda en cualquier sitio menos en la fiscalidad que la atraviesa entera". Así, planteó la pregunta: "¿Bajar estos impuestos abarataría de verdad la vivienda?".