Poner una lavadora parece una de las tareas domésticas más sencillas, pero un pequeño detalle del programa elegido puede marcar una diferencia importante en el consumo energético.
La temperatura del agua es, precisamente, uno de los factores que más condicionan la electricidad que necesita el electrodoméstico.
"¿Cómo usar una lavadora de forma correcta? Mucha gente pone la lavadora con agua caliente sin pensarlo, pero lo que no saben es que lo que más consume de la lavadora es calentar el agua", explica Iván, asesor energético.
La afirmación tiene respaldo en fuentes especializadas. Según Energy Star, el programa de calentamiento del agua representa aproximadamente el 90% de la energía que utiliza una lavadora.
Por este motivo, la organización recomienda lavar con agua fría siempre que sea posible y señala que, salvo en el caso de manchas de grasa o determinadas necesidades de higiene, el agua fría suele ser suficiente para conseguir una buena limpieza.
"Si la ropa no tiene muchas manchas, es mucho mejor poner un lavado frío", apunta el asesor energético.
No obstante, la temperatura debe elegirse también teniendo en cuenta el tipo de tejido, el grado de suciedad y las indicaciones del fabricante de la prenda.
La diferencia entre lavar a temperaturas elevadas y hacerlo con programas más fríos puede ser considerable.
La OCU recomienda, siempre que sea posible, utilizar temperaturas de como máximo 40ºC y señala que lavar a 40ºC en lugar de hacerlo a 60ºC puede ahorrar hasta un 55% de energía.
En uno de sus análisis, además, comprobó que el programa Algodón ECO reducía de media un 33% el consumo energético frente al programa normal de algodón a 40ºC.
"Porque aparte de que la ropa se gasta muchísimo menos, consumes un 90% menos comparado con el agua caliente", añade Iván.
La cifra del 90% requiere, eso sí, una precisión: Energy Star cifra en torno al 90% la parte de la energía de la lavadora destinada a calentar el agua, por lo que el ahorro total al pasar de caliente a frío dependerá del modelo y del programa utilizado.
Un estudio técnico de la Comisión Europea también identifica el calentamiento como, con diferencia, el componente que más energía consume durante un ciclo de lavado.
La propia Comisión Europea recomienda utilizar el programa Eco 40-60, llenar la lavadora cuando sea posible y emplear la cantidad adecuada de detergente.
Además, sus datos muestran que la temperatura media de lavado de las lavadoras pasó de 56ºC en 1990 a 40ºC en 2020, una evolución ligada a la reducción del consumo energético.
