El aire acondicionado se convierte cada verano en uno de los principales aliados frente a las altas temperaturas, pero también puede ser uno de los grandes responsables del incremento de la factura eléctrica.
Con la vuelta de determinados impuestos, el precio de la electricidad puede ser alrededor de un 15% más caro este verano, mientras que la climatización puede llegar a representar hasta el 65% del recibo.
Iván Terrón, asesor energético, pone el foco no tanto en evitar el uso del aire acondicionado como en aprender a utilizarlo de manera eficiente. "El problema del verano no es encender el aire, es usarlo mal y tener una mala tarifa", explica.
Uno de los primeros errores está en la temperatura. Terrón recomienda mantener el aparato entre 24 y 26 grados, en lugar de establecer temperaturas excesivamente bajas.
Cada grado por debajo de los 24 puede incrementar el consumo entre un 6% y un 8%, mientras que poner el aire a 20 grados en lugar de 24 puede elevar el gasto más de un 30%.
Ahorro con el aire acondicionado
Otro aspecto fundamental son las horas de funcionamiento. "Para ahorrar con el aire acondicionado, al mediodía es barato y por la noche se dispara", señala. El precio del kilovatio hora puede rondar los 0,06 euros al mediodía, mientras que entre las 20:00 y las 22:00 puede alcanzar los 0,26 euros.
Por eso, una estrategia recomendable es enfriar la vivienda durante las horas más económicas y conservar después esa temperatura. Combinar el aire acondicionado con un ventilador también permite reducir el consumo.
Un ventilador puede costar apenas entre uno y tres euros al mes, frente a unos 16 euros adicionales del aire acondicionado con un uso normal. Además, un ventilador de techo suele ser más eficiente que uno de pie.
El modo Eco es otra herramienta útil para moderar el gasto. Y, si llega el momento de renovar el aparato, los equipos con tecnología inverter pueden consumir entre un 30% y un 40% menos que modelos antiguos al adaptar su potencia a las necesidades reales.
El mantenimiento también importa. Limpiar los filtros aproximadamente una vez al mes evita que el aparato tenga que trabajar más para conseguir el mismo resultado.
A ello se suma una estrategia sencilla: ventilar de madrugada y mantener persianas y cortinas cerradas durante las horas de mayor radiación solar.
Estos consejos pueden complementarse con otros hábitos domésticos. La depuradora de una piscina, por ejemplo, conviene programarla fuera de las horas punta. Sin embargo, Terrón considera que el ahorro más importante puede estar en otro lugar: la tarifa eléctrica.
"Si llevas más de un año sin mirarla, casi seguro estás pagando de más", sostiene. Revisar las condiciones y comparar alternativas puede marcar una diferencia mayor que apagar determinados aparatos, especialmente durante los meses de mayor consumo.
