La crisis de Ceuta está lejos de haber terminado.
Casi un mes después de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos, la ciudad autónoma continúa sometida a una enorme presión, con miles de personas todavía allí, recursos de acogida desbordados y problemas de seguridad que mantienen la tensión en las calles.
El Gobierno ha declarado la situación de interés para la seguridad nacional y ha puesto al ministro Ángel Víctor Torres al frente de un mando único para coordinar la respuesta.
La dimensión de la crisis también ha reabierto el debate sobre la relación de España con Marruecos.
Y precisamente en este contexto, Andrés Góngora, agricultor almeriense y secretario general de COAG, ha lanzado una advertencia sobre otra de las consecuencias que puede tener la situación: nuevas concesiones comerciales a Marruecos que perjudiquen todavía más al campo español.
En una entrevista en Vamos a ver, Góngora ha asegurado que los agricultores españoles están "bastante seguros" de que la crisis acabará beneficiando a Rabat.
"Toda esta situación, toda esta tensión que está ocurriendo ahora mismo en Ceuta acabará, precisamente, con más concesiones al Gobierno de Marruecos", ha afirmado.
El dirigente agrario sostiene que esas concesiones podrían facilitar todavía más la entrada de productos marroquíes en el mercado comunitario. "En los últimos años se han multiplicado esas importaciones, sobre todo de frutas y hortalizas, pero también de otros productos", ha explicado.
Góngora pone como ejemplo el tomate para explicar la diferencia de costes entre ambos países. Según el agricultor, la principal desventaja para los productores españoles está en el precio de la mano de obra: "Por cada 10 euros que nos gastamos en mano de obra en la producción, a Marruecos le cuesta un euro. La relación es 10 a 1".
El dirigente de COAG también ha puesto sobre la mesa el volumen de producto que ya entra en el mercado comunitario: "Hay más de 500.000 toneladas al año de tomate que llegan a la Unión Europea libre de aranceles".
A esta diferencia suma las exigencias regulatorias que deben asumir los agricultores europeos. "Y luego está la otra parte: la regulación y la normativa europea que estamos obligados a cumplir, no solo los agricultores españoles, sino todos los europeos, y que esa normativa no existe en Marruecos", ha señalado.
Su conclusión es tajante: "Está muy claro que es una competencia desleal".
Otro de los puntos es el Sáhara Occidental. Según ha explicado, este otoño está previsto que continúe el proceso europeo relacionado con el nuevo marco comercial con Marruecos, que contempla extender las preferencias arancelarias a productos procedentes del territorio.
Para Góngora, Marruecos utilizará todas las herramientas a su alcance durante las negociaciones. "El tema saharaui [...] va a ser el elemento más importante de negociación en este otoño", ha advertido.
Además, recuerda que los agricultores han observado una coincidencia entre anteriores episodios de tensión fronteriza: "Hemos visto que, en anteriores negociaciones, se produjeron saltos de la valla o situaciones de tensión en la frontera que coincidían con procesos de negociación de este tipo".
Su temor, por tanto, es que la grave situación que continúa viviendo Ceuta termine teniendo una derivada económica para España: "No solamente va a haber más concesiones, sino que España va a ser un actor en la Unión Europea para facilitar que esas concesiones se den".
