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Las claves

Los trabajadores del sector de la hostelería han decidido hablar sobre una tendencia que ha resultado en importantes consecuencias económicas para el sector: las reservas fantasma o 'no-show'.

Este concepto hace referencia a aquellas personas que hacen reservas en restaurantes y luego no asisten o cancelan a última hora generándole a estos locales una pérdida a nivel económico.

De esta manera, varios hosteleros de Santiago de Compostela hablaron con Antena 3 sobre la crítica situación que esto ha generado y que ha tenido como consecuencia que muchos de estos establecimientos cobren una fianza por reserva.

"Falta empatía y respeto"

Brisa Medina, co-propietaria del restaurante Benedita Elisa, comentó que además de la pérdida económica que supone no tener clientes en una mesa que estaba reservada, además pierden a aquellos clientes a los que no les dieron la mesa porque no tenían reserva.

"Los 'no show' son un problema que nos hace sufrir bastante en el sector, ya que los restaurantes que trabajamos bajo reserva respetamos mucho el sitio de la persona que ha bloqueado esa mesa. Y si la persona no nos avisa de que no va a venir, no nos da la posibilidad de ofrecer la mesa a otra persona", comentó Medina.

Aprovechó para agregar que "somos un restaurante de tan solo nueve mesas y si nos faltan tres o cuatro mesas en un servicio, imagínate el daño que nos causa", para ilustrar el nivel de repercusión que pueden tener estas cancelaciones.

De esta manera, la hostelera apeló a la comprensión de los españoles: "Creo que hace falta un poco más de empatía y de respeto hacia nuestro trabajo, porque nosotros vivimos de esto. Y no cuesta nada, es un segundo avisar de que no van a venir", declaró.

Otros establecimientos como Lume han ido más allá con esta situación llegando a pedir una fianza de reserva: "Cuando alguien hace una reserva lo que hacemos es pedirles los datos de la tarjeta de crédito y esta es la única manera de confirmar mesa", explicó Laura Crujeiras, jefa de sala de Lume.

De esta manera, la jefa de sala explicó que con este método "es muy raro que la gente no aparezca o nos cancele a última hora si no es por un motivo de fuerza mayor".

"Lo que pedimos son 20 euros por persona en el concepto de fianza", comentó la hostelera. La cantidad a cobrar por persona varía dependiendo del bar o restaurante.

Por otro lado, en el caso de haber pagado la fianza y haberse presentado a la reserva este dinero debe ser descontado del precio final del consumo.

A pesar de que el cobrar una garantía en las reservas no es algo nuevo, es cierto que cada vez son más los hosteleros que denuncian esta práctica y comentan su hartazgo frente a esta situación.

Además, según reportó Antena 3, estos hoteleros también cuentan con aplicaciones que les permiten averiguar si una persona tiene mesa en más de un restaurante o si tiene fama de ser un 'no show'.

Así, a la hora de reservar el establecimiento puede hacerse una idea de si la persona acabará apareciendo o no. Sin embargo, a pesar de contar con esta facilidad, hasta la hora de la reserva este hecho es una incógnita.