El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales obstáculos para los jóvenes que buscan independizarse en España.
El precio de los alquileres, la dificultad para ahorrar y la concentración de oportunidades laborales en las grandes ciudades han complicado un proceso que cada vez se produce a una edad más avanzada.
Sobre esta cuestión se pronunció el inversor inmobiliario Antonio Laureiro en laSexta Xplica, donde explicó su particular visión sobre las dificultades de los jóvenes para acceder a una vivienda.
Antonio, propietario de nueve pisos en alquiler, considera que parte del problema está relacionado con las prioridades económicas de las nuevas generaciones.
"Desde los 16 años a los 34, ese margen no pueden emanciparse ni buscarse la vivienda. Eso es normal porque, al final, la gente joven lo que está buscando, en mi parecer, es el ocio, salir y no ahorrar o esforzarse", afirmó durante su intervención.
Los jóvenes y la vivienda en España
El propietario puso como ejemplo las viviendas que, según explicó, ofrece en municipios de la Comunidad Valenciana. Asegura que existen alternativas más económicas fuera de las grandes ciudades, aunque reconoce que no siempre encajan con las expectativas de quienes buscan independizarse.
"Yo propongo pisos de 53.000 o 60.000 euros, son muy asequibles, en un pueblo de la Comunidad Valenciana", señaló. Sin embargo, según su experiencia, algunos jóvenes rechazan estas opciones por sus características o por su ubicación.
"Le dices a una persona joven que tienes un piso de 53.000 o 60.000 euros, es un tercero sin ascensor, y te dicen que nada. Él quiere con ascensor y en grandes ciudades", explicó.
Antonio considera que la falta de vivienda asequible no puede analizarse únicamente desde la perspectiva de los precios. En su opinión, también existen oportunidades en municipios menos demandados que podrían facilitar el acceso a una vivienda.
El propietario también utilizó su propia trayectoria como ejemplo de la importancia que, a su juicio, tiene el ahorro: "Hay muchas posibilidades y oportunidades, lo que pasa es que la gente joven no aprieta la máquina. Tengo 36 años y tengo 9 propiedades. Será por algo".
El inversor señaló que su estrategia personal ha consistido en reducir determinados gastos durante años para poder destinar más dinero a la compra de inmuebles. "Llevo nueve años sin irme de vacaciones", afirmó.
Sus declaraciones abren así un debate sobre las causas de la dificultad para emanciparse: mientras algunos propietarios ponen el foco en la capacidad de ahorro y las prioridades personales, otros señalan el elevado precio de la vivienda y la diferencia entre los salarios y las rentas.
En cualquier caso, Antonio defendió también la relación que mantiene con las personas que alquilan sus viviendas: "Mis inquilinos están muy contentos conmigo".
