Publicada
Las claves

La vivienda se ha convertido en uno de los grandes focos de tensión en España, con el precio de los alquileres enfrentando a quienes reclaman un acceso más asequible y quienes rechazan señalar al mercado como culpable.

Rubén Zaballos, propietario de cerca de 200 pisos turísticos, defendió esta última postura en La Sexta, durante un intercambio con una representante del Sindicato de Inquilinas de Madrid.

Su argumento es claro: el problema no está en el mercado inmobiliario, sino en la pérdida generalizada de poder adquisitivo. Una visión que choca frontalmente con la de quienes denuncian el encarecimiento de la vivienda.

Desde el primer momento, Zaballos se mostró favorable a que la ciudadanía proteste por la situación económica, incluso con mayor intensidad.

"Es totalmente lícito y, además, creo que incluso debería haber más manifestaciones en las que la gente proteste por su poder adquisitivo, porque cada vez es menor", afirmó al considerar que el encarecimiento de la vivienda es parte de un problema mayor.

Sin embargo, el empresario cuestionó el enfoque de las movilizaciones cuando estas se dirigen específicamente contra el sector inmobiliario.

A su juicio, "el problema con la manifestación es el lema, el ir en contra del negocio de la vivienda", ya que "vivimos en un sistema capitalista donde todos los problemas que solucionan estas sociedades son un negocio".

En ese marco, defendió que el alquiler no es una actividad sencilla ni automática y recordó que "un negocio de alquiler de pisos es mucho más que comprar un piso y alquilarlo".

Más tarde, Zaballos generó polémica al comparar las críticas al mercado de la vivienda con otras luchas sociales.

"Esto sería equivalente a que, en una manifestación contra el cáncer, dijéramos que la enfermedad es un negocio y fuéramos en contra de los médicos y las farmacéuticas", sostuvo.

La respuesta llegó de la mano de Ruth Galán, portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, que rechazó esa analogía y defendió que el problema reside precisamente en la mercantilización de un bien básico.

"Nosotras entendemos que el cáncer es el rentismo, el negocio de la vivienda", afirmó, subrayando que las protestas buscan "que las personas puedan vivir en sus casas".

A su vez, Galán insistió en que "la vivienda es un derecho y un bien de primera necesidad", y reclamó medidas para proteger a los inquilinos, desde alquileres indefinidos hasta el reconocimiento del derecho a huelga.

El intercambio se cerró con una frase que sintetiza la postura de Zaballos frente al debate: "Puedes definirlo como quieras, pero tienes que pagarlo con tu dinero".

Una afirmación que vuelve a situar la vivienda en el centro de una discusión que enfrenta derecho social y lógica de mercado.