Comprar una vivienda, reformarla, alquilarla y esperar años para recuperar la inversión es una de las fórmulas más habituales entre los pequeños inversores inmobiliarios.
Sin embargo, hay quienes buscan acelerar ese proceso y utilizar el propio patrimonio generado para seguir creciendo.
Es el caso de Marc Bove, un inversor inmobiliario catalán de 35 años que explica en el canal de YouTube de Libertad Inmobiliaria cómo ha conseguido construir una cartera de 17 viviendas en propiedad.
Su estrategia no se basa únicamente en acumular pisos con sus ahorros. Una de las claves, según cuenta el propio Bove en sus declaraciones, está en aprovechar la revalorización de los inmuebles que ya posee para obtener nueva liquidez y destinarla a futuras compras.
El punto de inflexión llegó con su primera vivienda: "Conseguí 50.000 euros de liquidez ampliando la hipoteca de mi primer piso".
Bove explica que comenzó a invertir en un momento que, aunque complicado para muchos compradores, ofrecía oportunidades: "Era un momento complicado para muchos, pero para mí fue una oportunidad. Los bancos estaban deseando soltar activos y había pisos muy rebajados".
A partir de ahí, su planteamiento pasa por conseguir que cada vivienda sea capaz de sostenerse económicamente por sí misma: "La clave es que el piso se pague solo desde el primer día. Si la cuota del préstamo es menor que el alquiler, ya estás generando caja positiva".
Sobre aquella primera operación, Bove explica que la revalorización del inmueble le permitió dar el siguiente paso: "Lo que hice fue ir al banco y solicitar una ampliación de hipoteca sobre mi primer piso, que ya se había revalorizado. De ahí saqué 50.000 euros de liquidez y con eso compré más propiedades".
A partir de ahí, su estrategia pasó por no desprenderse de los pisos cuando aumentaban de valor, sino utilizar ese patrimonio para seguir creciendo: "En lugar de vender, lo que hago es aprovechar el valor que ya he creado. Es como reciclar capital dentro del sistema inmobiliario", explica.
Eso sí, el inversor insiste en que esta estrategia no consiste en acumular viviendas sin más: "Hay que ser muy conservador. Si una propiedad no te genera beneficio mensual, te puede hundir. Yo no compro nada que no me deje al menos 200 euros de margen al mes".
De hecho, ese criterio también determina qué inmuebles descarta: "No busco comprar por comprar. Cada piso tiene que tener sentido financiero. Si el alquiler no cubre los gastos y deja beneficio, no me interesa".
Para gestionar una cartera que se extiende por distintas provincias, Bove apuesta además por delegar y rodearse de profesionales: "No hace falta vivir pegado a los inquilinos. Con un buen sistema y una red de contactos locales, puedes gestionar pisos en distintas provincias sin complicarte".
Esta forma de trabajar, según explica, requiere cambiar la mentalidad: "Tienes que pensar como empresario, no como casero. Yo tengo empresas de mantenimiento de confianza, gestores y agentes con los que trabajo de forma recurrente".
Su objetivo, además, no está puesto en comprar una vivienda para venderla rápidamente y obtener una plusvalía.
Bove defiende una estrategia basada en generar ingresos recurrentes durante años: "Mucha gente entra en el sector pensando en vender rápido, pero eso es apostar. Yo no compro para vender, compro para cobrar rentas estables durante años. Esa es la verdadera libertad financiera".
En este contexto, considera que todavía existen oportunidades para quienes saben localizar inmuebles rentables y, sobre todo, hacer bien las cuentas: "A día de hoy aún hay ciudades con rentabilidades del 7% o el 8% si sabes buscar bien. El problema es que la mayoría no hace los números".
Por eso, antes de lanzarse a comprar, considera imprescindible dominar todos los elementos que intervienen en una inversión inmobiliaria: "Hay que entender cómo funcionan las hipotecas, los impuestos, los seguros, y sobre todo, el flujo de caja. No es un juego de azar".
Una filosofía que resume al recordar sus propios comienzos y que, para él, demuestra que el capital no es el único punto de partida posible: "Yo no tenía dinero cuando empecé, pero tenía conocimiento. En el inmobiliario, el conocimiento vale más que el capital".
