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Las claves

El eclipse solar del 12 de agosto ha dejado imágenes espectaculares, pero también una advertencia importante sobre los riesgos de observar el Sol sin la protección adecuada.

La radiación solar puede provocar daños graves e incluso permanentes en la retina, aunque el trabajador no note dolor en el momento de la exposición.

Y es precisamente aquí donde surge una cuestión jurídica que ha generado dudas: ¿Qué ocurriría si un trabajador sufriera una lesión ocular durante su jornada mientras observa el eclipse?

La abogada Sandra Sánchez (@sandrabogada_) ha explicado que no existe una respuesta válida para todos los casos, pero que determinadas circunstancias podrían hacer que la lesión fuese reconocida como accidente laboral.

"Si miro al eclipse solar mientras estoy trabajando y me quedo ciego, se considera accidente laboral", planteaba inicialmente la letrada, aunque posteriormente matizaba que "no hay una respuesta genérica para esto porque depende del caso".

Baja laboral por mirar el eclipse solar

El punto de partida se encuentra en el artículo 156 de la Ley General de la Seguridad Social, que establece una presunción cuando las lesiones se producen durante el tiempo y en el lugar de trabajo.

Según explica Sandra Sánchez, si un empleado sufre una lesión durante su jornada y en su puesto, no necesariamente tiene que demostrar desde el principio que existe una relación directa con su trabajo.

Correspondería a la empresa desvirtuar esa presunción y acreditar, por ejemplo, que la lesión tenía un origen previo o que no existía ninguna conexión con la actividad laboral.

Sin embargo, esto no significa que cualquier persona que mira el eclipse mientras está trabajando y sufra daños visuales tenga automáticamente derecho a una baja por accidente laboral.

La propia abogada pone un ejemplo muy claro: si un empleado está trabajando en una oficina o limpiando un recinto y decide salir por iniciativa propia para observar el eclipse, "eso no tiene nada que ver con tu trabajo". En ese supuesto, habría que analizar las circunstancias concretas y si existió una ruptura con las funciones laborales.

El escenario sería diferente si observar el eclipse formara parte de las tareas profesionales. "Otra cosa sería que fueras astrónomo, estuvieras contratado por una empresa de astronomía y esa noche te dijeran de investigar el eclipse", explica Sánchez.

Si además la empresa no hubiera proporcionado las medidas de protección necesarias, el vínculo laboral sería mucho más evidente.

Más allá de la cuestión jurídica, el riesgo para la salud ocular es real, el riesgo para la salud ocular es real. Mirar directamente al Sol puede causar retinopatía solar, una lesión de la retina que puede provocar visión borrosa, alteración de los colores, distorsión de las imágenes o la aparición de un punto ciego central.

Además, el daño puede producirse sin dolor porque la retina carece de receptores del dolor. Los síntomas pueden aparecer varias horas después de la exposición, cuando la lesión ya se ha producido.