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Las claves

La elevada demanda de vivienda frente a la escasez de oferta se ha traducido durante los últimos años en unos precios que no han parado de subir.

Sin embargo, las tornas parecen cambiar ya que los compradores están analizando con calma las operaciones. También comparan más alternativas. Dicho de otra manera, “han recuperado poder para negociar”.

Son palabras de Antonio Pérez, director general de Alfa Inmobiliaria, que añade que “las viviendas vendidas con descuentos por la compañía han pasado del 24% al 38% en un solo año”.

Demanda activa

Según un estudio realizado por la firma inmobiliaria, el 38% de las compraventas intermediadas durante el segundo trimestre de 2026 se cerró tras una reducción del precio inicialmente solicitado por el propietario.

En ese mismo periodo, del año anterior, ese porcentaje fue del 24%. Es decir, que en términos relativos, se trata de un incremento cercano al 60% en el número de operaciones que requieren una negociación sobre el precio de salida.

"Durante los últimos años era habitual que muchas viviendas encontraran comprador en muy poco tiempo y con escaso margen para negociar”, sostiene Pérez.

Y añade: “Hoy seguimos viendo una demanda activa, pero también un comprador mucho más dispuesto a esperar si considera que el precio no se ajusta a la realidad del mercado".

Para Alfa Inmobiliaria, el cambio no es sinónimo de desplome del mercado. Más bien, se trata de una evolución lógica tras varios ejercicios marcados por una fuerte presión compradora.

Porque aunque la vivienda continúa siendo un bien muy demandado, y la oferta no es la suficiente en muchas zonas, los compradores muestran ahora un comportamiento más prudente y selectivo.

También hay que tener en cuenta que, durante los últimos meses, se ha dado una ralentización en el número de compraventas respecto al fuerte ritmo registrado en ejercicios anteriores.

Asimismo, el incremento acumulado de los precios y la pérdida de capacidad adquisitiva de muchos hogares han elevado el nivel de exigencia de quienes buscan vivienda.

Rebajas

Pese a esta situación, desde la firma inmobiliaria subrayan que a partir de ahora todas las viviendas deban rebajar su precio para venderse.

“De hecho, los inmuebles correctamente valorados, bien ubicados, con buena eficiencia energética, espacios exteriores, plaza de garaje o una distribución adaptada a las necesidades actuales siguen registrando una elevada demanda y mantienen tiempos de comercialización reducidos”, remarca Antonio Pérez.

Una situación que cambia cuando el precio inicial se fija tomando como referencia las expectativas del propietario o las operaciones cerradas durante los momentos de mayor tensión del mercado. Es decir, sin tener en cuenta las circunstancias actuales.