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Las claves

Las últimas olas de calor no solo han disparado los termómetros hasta los 40 grados en algunas comunidades autónomas, sino que también han dejado heladas las ventas del comercio local.

Con las calles completamente desiertas durante las horas de más calor, el programa Mañaneros 360 salió a comprobar el impacto que han tenido las sucesivas olas de calor.

Así, los hosteleros y comerciantes confirmaron que la clientela ha caído en picado desde que empezaron las altas temperaturas. Parece ser que si no hay ventiladores o aire acondicionado los clientes escasean.

"Esperamos que vengan unos días de tregua"

Una trabajadora de un quiosco de Loterías y Apuestas del Estado comentó que "de 2 de la tarde, que empieza aquí a dar el sol, hasta las 7, no se acerca nadie. Alguno viene, apoya el brazo y se quema".

"En un día normal, a esta hora podría haber vendido hasta tres veces más", expuso sin rodeos la trabajadora del quiosco.

Otra empleada de una tienda de souvenirs también comentó que "hay muchísima menos caja. Se nota muchísimo la diferencia cuando hay una ola de calor. Casi nadie pide tours, solo piden información, notan el calor y se terminan yendo".

Añadiendo a la suma de testimonios negativos, una trabajadora de una heladería también declaró que la ola de calor se ha hecho notar en su negocio: "A esta hora normalmente hay cola, pero ahora hace demasiado calor. Dejamos de vender aproximadamente la mitad por las temperaturas".

"Con menos temperaturas llego a vender 300 bocadillos y hoy llevo, generosamente, 6 bocadillos; es catastrófico", reveló una hostelera de un establecimiento en el centro de Madrid. "Estamos deseando que empiecen a venir ya unos días que nos den un poquito de tregua".

Así, los hosteleros denuncian que han perdido hasta un 40% de las ventas con motivo de las altas temperaturas. Además, las horas de más calor son entre las 17:00 y las 19:00, por lo que, en dicho rango de tiempo, las terrazas se encuentran vacías.

En verano del 2025, en el mes de julio, los dueños de los comercios ya lidiaron con esta situación, sobre todo cuando fue un verano extremadamente caluroso.

No obstante, Antonio de María, presidente de la Federación Hostelera de Cádiz, explicó que, en efecto, las ventas sufrieron un golpe: "Al mediodía es imposible sentarse en una terraza".