Cada año, miles de jóvenes españoles dejan su ciudad de origen para trasladarse a otros lugares donde puedan cursar una carrera universitaria, una formación profesional o un máster y avanzar así en su futuro profesional.
Aunque encontrar vivienda se ha convertido en un auténtico desafío en grandes ciudades como Madrid o Barcelona, los estudiantes suelen conseguir finalmente una habitación donde alojarse. Una situación que no responde únicamente a la casualidad, sino también a que este perfil resulta especialmente atractivo para muchos propietarios.
Alberto Añaños, CEO de la empresa Live4Live, ha explicado precisamente los motivos por los que cada vez más caseros ven a los estudiantes como los inquilinos perfectos.
Habitaciones y estudiantes
La crisis que vive España en el sector inmobiliario es una realidad que afecta a muchos. Ya sea por los casos de okupación, por el auge de los pisos turísticos o por una escasez de oferta, encontrar una vivienda o tan siquiera una habitación se antoja difícil.
De hecho, según datos de Idealista, se calcula que el precio medio de una vivienda en alquiler en España se sitúa en 14,60 euros por metro cuadrado. Estos números suponen un incremento del 9,7% en comparación a junio de 2024.
Aunque muchos tienen problemas para poder encontrar una vivienda a un precio razonable, que no pida muchas condiciones y sea habitable, lo cierto es que los estudiantes lo tienen mucho más fácil. Solo por ser estudiantes.
El programa LaSexta Xplica generó un debate sobre el problema de la vivienda, donde no pudo faltar mención a los alquileres y a la gestión que se hace con los estudiantes. Para eso acudió Alberto Añaños, CEO de Live4Live, una empresa que se dedica a ofrecer pisos y habitaciones en alquiler para estudiantes.
"Nosotros creamos esta empresa hace ocho años. Cuando yo estaba estudiando, había una problemática para que los estudiantes encontraran vivienda. El estudiante era el ‘patito feo’: era el que hacía ruido, organizaba fiestas…", rememoraba Añaños.
Sin embargo, el empresario ve ahora un cambio de paradigma: "Los propietarios que tienen pisos en zonas universitarias han cambiado de perspectiva; el estudiante se ha convertido en ‘la guapa del baile’. Ha cambiado completamente, porque el estudiante universitario es el que tiene la menor tasa de impagos de todos los inquilinos que hay en el mercado".
De tal manera, aunque los estudiantes puedan traer "problemas como que hagan fiestas, dejen el piso un poco sucio o tengan conflictos con los vecinos", todo eso lo llegan a aceptar dado que consideran los impagos como el principal problema.
"Nosotros recibimos todos los meses propietarios que nos cuentan sus problemas: 'Oye, tengo un okupa', o 'mi inquilino ha dejado de pagar', y nos preguntan cómo pueden orientar sus propiedades hacia el mercado de estudiantes", indicaba Añaños.
El empresario culpaba a la Ley de Arrendamientos Urbanos por afirmaciones como definir quién es vulnerable así como otros aspectos relacionados a la vivienda: "El problema del alquiler y los contratos de vivienda habitual viene de esa ley. Se ve solo una cara de la moneda. Nosotros vemos a propietarios que sufren porque tienen alquileres que no les pagan".
Así, más allá de la garantía que genera saber que te van a pagar todos los meses y que al cabo del tiempo se acabarán volviendo a sus ciudades, el alquiler de estudiantes gana puntos por otras razones.
"El alquiler a estudiantes, en general, no está regulado por la Ley de Arrendamientos Urbanos; se trata de un acuerdo entre las partes, con algo más de flexibilidad para regularlo", afirmaba Añaños.
Además, el empresario dejó una reflexión sobre el mercado de alquiler: "El estudiante universitario representa el 80% de los contratos de temporada que se firman en España, por lo que no se puede afirmar que los propietarios que se pasan a los alquileres turísticos sean mayoría".
