La vida en el campo es más sencilla que en la ciudad. Pero no solo por la tranquilidad y el cero estrés. También por el desahogo económico que conlleva establecerse en el entorno rural. A menor demanda de vivienda, precios más bajos.
Según datos del Ministerio de Vivienda, el precio del suelo urbano en municipios pequeños es bastante inferior al de las grandes ciudades como Madrid, que en 2025 registró uno de los precios más altos de España (310,6 €/m²).
Huyendo de las estadísticas, hay algo que influye incluso más cuando nos alejamos de las macrourbes: la lógica de pueblo. Entenderse con la gente suele ser más sencillo en localidades pequeñas. Sebastián de la Torre es el vivo ejemplo de ello al poder comprar un terreno sin tener que recurrir a una hipoteca.
Sin hipotecas ni grandes ahorros
Empecemos por el principio. Nuestro protagonista estaba acostumbrado a la vida en la ciudad, trabajando en lugares como las islas Canarias, Mallorca e incluso Londres. Él mismo relata en su canal de YouTube, Sebastián de la Torre C, que se gastaba todo su dinero en el alquiler y sus viajes.
Su alto coste de vida y su deseo de libertad y tranquilidad le llevaron a mudarse como agricultor a Moral de Calatrava, un pequeño pueblo de Ciudad Real, Castilla-La Mancha. "Mi terreno me costó unos 22.000 euros", explica. Su casa, que la adquirió por separado, le costó unos 5.000 euros.
"Lo hice todo sin ahorros y sin nada, sin meterme en el banco, sin meterme en una hipoteca para toda la vida y haciéndolo de manera cómoda en cuestión de poco tiempo", apunta Sebastián.
Aunque solo tenía unos 5.000 euros ahorrados, llegó a un acuerdo con el propietario para pagarle poco a poco y sin intermediarios. De esta forma se ahorró los intereses que suben y bajan según el euríbor.
¿Cuánto debería suponer una hipoteca?
Precisamente, una de las cosas que perseguía con su cambio de vida era independencia y libertad económica: "La tranquilidad de poder tener tu casa, tu terreno y ser tuyo y no debérselo a nadie; no tener que estar cada mes ahogado porque no tienes dinero o porque tienes que pagar la hipoteca...".
En esta línea, el Banco de España recomienda que el pago de la vivienda no supere entre el 30 y el 35% de los ingresos netos del hogar. Según la última Encuesta Financiera de las Familias, más de la mitad de los hogares españoles (54%) tiene algún tipo de deuda, lo que agrava esta situación.
