Son muchos los españoles que apuestan por la vivienda como fórmula de inversión frente a la Bolsa o los fondos de inversión, por ejemplo. Es lo que popularmente se conoce como ‘invertir en ladrillo’.
Sin embargo, los últimos datos de un estudio de Fotocasa sitúan la rentabilidad de la vivienda en España en el segundo trimestre de 2026 en el 5,7%. Dicho de otra manera, un punto menos que hace cinco años.
“La rentabilidad de la vivienda baja del 6% por primera vez en cinco años”, afirma María Matos, su directora de Estudios.
Fase de ajuste
Con estos datos, la experta inmobiliaria califica la actual situación como “fase de ajuste”. Y todo ello debido al “fuerte encarecimiento del precio de compra registrado durante los últimos meses”.
Recordemos: el valor de la vivienda se ha incrementado a ritmos de doble dígito. ¿Por qué? Por una demanda muy intensa y una oferta insuficiente. Fruto de ello, “el mercado del alquiler ha iniciado un cambio de tendencia”.
Un cóctel que ha hecho que las rentas ya no estén creciendo con la misma intensidad. Es más, incluso comienzan a moderarse en algunos mercados. Y es así porque los inquilinos han llegado al límite de su capacidad de pago.
“Esta combinación hace que la inversión inicial para adquirir una vivienda sea hoy mucho más elevada, mientras que los ingresos obtenidos por el alquiler ya no aumentan al mismo ritmo”, explica Matos.
Un escenario que lo que está provocando es “un ajuste natural del rendimiento obtenido por los propietarios”. Por ello, en 14 comunidades autónomas la rentabilidad de la vivienda ha disminuido; y, en 13, está igual o por encima de la rentabilidad media del 5,7% antes indicada.
“Las mayores rentabilidades siguen concentrándose en mercados donde el precio de compra continúa siendo relativamente asequible en relación con el alquiler”, sostiene María Matos.
Es el caso de Castilla-La Mancha, Aragón o Extremadura, donde el esfuerzo de inversión inicial es menor y eso permite obtener rendimientos más elevados.
“En cambio, en mercados muy tensionados como Baleares, Madrid o Málaga, el fuerte incremento del precio de la vivienda ha reducido significativamente la rentabilidad, ya que el alquiler no ha crecido al mismo ritmo que el valor del activo”, concluye la directora de Estudios de Fotocasa.
