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Las claves

La vivienda sigue siendo uno de los principales problemas de los ciudadanos. No sólo por el hecho de tener que pagar la hipoteca, sino por no tener los ahorros necesarios para hacer frente a la entrada.

De hecho, y según RN Tu Solución Hipotecaria, la vivienda en España, se compra cada vez menos con liquidez y cada vez más con necesidad de financiación.

“La vivienda ya no deja fuera solo a quien tiene dificultades económicas”, afirma Ricardo Gulias, su consejero delegado. Y añade: “También está empujando a financiarse a perfiles que hace pocos años podían comprar con recursos propios o con una intervención mínima del banco. Ese es el verdadero giro del mercado”.

Además, y en paralelo al avance de las hipotecas sobre viviendas, las operaciones cerradas sin préstamo hipotecario están perdiendo peso en el mercado.

Esto último, según RN Tu Solución Hipotecaria, se vincula al encarecimiento de los precios y a la dificultad creciente de muchas familias para cubrir la compra solo con ahorro propio.

Grupo limitado

Fruto de este cóctel, y según la compañía, esta evolución sitúa la financiación en el centro del mercado residencial. Además, reduce el espacio de la compra al contado a un grupo cada vez más limitado de compradores.

Recordemos que, a principios de 2023, se adquirían en España cerca de 20.000 viviendas mensuales sin necesidad de hipoteca. En abril de este año, esa cifra se desinfló hasta las 13.000 operaciones, según el INE.

“En la actualidad, el peso de la financiación asciende hasta aproximadamente tres de cada cuatro operaciones”, subraya Gulias.

En los últimos años, la compra sin hipoteca era ‘el pan nuestro de cada día’ en inversores, familias que vendían una vivienda para adquirir otra, herencias o préstamos entre familiares.

Sin embargo, el aumento del precio de la vivienda ha reducido su capacidad para cubrir el coste total de una operación. ¿Dónde está el problema? No es la ausencia de ahorro, sino su menor capacidad de compra.

“Estamos viendo compradores con ahorro, con una vivienda vendida detrás o con apoyo familiar que hace unos años habrían llegado a meta sin hipoteca y hoy necesitan financiar una parte relevante de la compra”, especifica Ricardo Gulias.

Y matiza: “No es que el ahorro haya desaparecido; es que el precio le ha restado mucha capacidad”.

Una situación que se traduce en hipotecas más altas, y alza. Dicho de otra manera: aunque el comprador mantiene la capacidad de pago, necesita financiación más elevada para acceder al mismo tipo de vivienda.

“El mercado no está pidiendo hipotecas más altas por una mayor intención de endeudarse, sino porque comprar cuesta mucho más. La diferencia hoy está en cómo se estructura la operación para que sea viable”, resalta el experto.

Y concluye: “El futuro de la vivienda se va a decidir más en la capacidad de acceso que en el interés por comprar. Si esa accesibilidad no mejora, cada vez habrá más demanda que no podrá convertirse en compra real”.