Hay profesiones que parecían estar defenestradas y que, como el ave fénix, parecen que vuelven a resurgir con fuerza. Es el caso de los fontaneros o los electricistas, por poner algunos ejemplos.
“Los trabajos del pasado como fontanero o electricista son los trabajos del futuro”, afirma Fernando Marzal, CEO de Kämpe, en una entrevista con Europa Press.
Y añade: “El mundo de los oficios es la alternativa real a la Inteligencia Artificial. No van a ser reemplazados todavía por la IA”.
Formación a distancia
Ante esta situación, Marzal ha creado la startup Kämpe cuya razón de ser es un modelo de formación a distancia práctica para poner ‘de moda’ el tradicional modelo de aprendiz en empresas.
De hecho, ya cuenta con acuerdos con 700 empresas en tan solo tres años de vida, y ha formado a más de 1.500 personas. Su reto es llegar a 2.500 personas a fin de año.
¿Qué hace Kämpe? Pues, como su fundador señala, “recupera el modelo de aprendiz”, ofreciendo cursos intensivos que “emulan el modelo bootcamp de programación”.
¿Qué significa esto? Pues que cualquier persona, sin ningún conocimiento en electricidad, fontanería o climatización “se forme durante un mes, o mes y medio, en las habilidades necesarias para poder entrar directamente a trabajar como ayudantes en empresas”.
También se ofrece acompañamiento para las certificaciones del Ministerio de Industria y, a posteriori, se continúa apoyando su formación mientras ya trabajan.
“Cada vez que lanzamos un curso de un oficio, primero vamos a las empresas y les preguntamos cuál sería el mínimo que debe saber un trabajador para poder entrar a trabajar en su empresa”, especifica Marzal.
Es su forma de definir cómo van a ser los cursos intensivos. ”Nuestro modelo no está basado en prácticas. Está basado en que empiecen a trabajar directamente, en tener una nómina”, precisa el fundador.
Y añade: “Puedes hacer un curso rápido, empezar a trabajar y pagarlo solo cuando tengas un trabajo”.
De momento, son personas menores de 35 años quienes más están participando en sus cursos “aunque también hay gente que ha estudiado Informática, Marketing e, incluso, Enfermería”.
Por eso, concluye indicando que ”los oficios son una alternativa a la IA. ¿Quién va a contratar a un programador o un abogado junior cuando una IA puede hacer lo mismo?”.
