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Las claves

En España, lujo y verano son sinónimos de Ibiza. Durante varios meses, la isla balear se convierte en el epicentro de personas famosas o con mucho dinero. A causa de ese atractivo turístico exclusivo, los precios de todo se disparan en terreno ibicenco.

Uno de los costes que aumentan en época veraniega son los alquileres. Según el portal Ibiza Marketplace, las mensualidades en los meses estivales suben entre un 50 y un 100 %. Por ello, algunas personas con trabajos temporales optan por buscar otras soluciones.

Es el ejemplo de José, un capitán de yate que vive en una furgoneta con su pareja durante la temporada alta para que el alquiler no se coma casi todo su salario: "Si se te va la mitad del sueldo en un alquiler, no merece la pena venir a la isla".

Ibiza, el segundo municipio con el alquiler más caro

Este capitán de barco expuso su historia en el canal de YouTube del periodista Diego Revuelta. "Ibiza es la isla con más problemas de acceso a la vivienda que hay en España y uno de los lugares más complicados para vivir en el mundo, la isla es muy cara...", argumenta.

"Hay que reducir muchísimos gastos y el que nosotros hemos elegido ha sido la vivienda", declara. El informe La vivienda en alquiler en España en el año 2025 de Fotocasa subraya que Ibiza es el segundo municipio más caro de España por precio de alquiler, con 23,34 euros por metro cuadrado.

Solo le supera Esplugues de Llobregat, en Barcelona, con 25,53 euros por metro cuadrado. Volviendo a José, explica que para vivir en la isla se necesitan entre 2.500 y 3.000 euros al mes. Gracias a alojarse en una furgoneta, en su caso esta cifra se reduce hasta los 2.000 euros.

Él mismo pagaba 1.100 euros mensuales por una habitación en un piso compartido, que era un ático reformado sin cédula de habitabilidad. "Aquí se trabaja para los ricos y gracias a ello puedes tener una situación un poco mejor que otras personas", apunta.

¿Por qué vivir en una furgoneta?

El plan de José es ahorrar con un propósito: crear una empresa de chárter para poder tener mejor calidad de vida. Pero no es oro todo lo que reluce: "El trabajo de capitán de yate es duro, no es nada fácil porque trabajas todos los días, no tienes libranzas".

"Trabajas desde el 1 de abril hasta el 30 de septiembre 12 o 14 horas diarias", añade. No obstante, el capitán huye del victimismo: "Nadie me obliga a estar aquí, soy yo quien ha decidido luchar por mi sueño".

Mientras Ibiza sigue atrayendo a grandes fortunas, los trabajadores que mantienen en marcha su motor turístico se ven obligados a asumir sacrificios extremos.

Para José, renunciar a un hogar tradicional durante 6 meses es el peaje a pagar para poder perseguir su sueño empresarial; un fiel reflejo de un paraíso donde, irónicamente, tener acceso a una vivienda digna se ha convertido en el mayor de los lujos.