A sus 83 años, Manuel Bonilla ha encontrado una inesperada segunda juventud gracias a las redes sociales. Lo que comenzó como una forma de enseñar a su nieto Daniel los secretos del huerto ha terminado convirtiéndose en un fenómeno de Internet.
Juntos acumulan más de 300.000 seguidores en la cuenta @lagranjadedani, donde comparten consejos sobre cultivo, variedades de frutas y hortalizas y, sobre todo, una forma de entender el campo que ha conquistado a miles de personas. La historia surgió de manera completamente espontánea.
"Esto salió porque a mi nieto le gusta el campo. Empezó a hacerme preguntas y le di consejos. Él estaba muy entusiasmado, así que empezó a colgar los vídeos en las redes sociales y la gente está todo encantada", explicó Manuel durante su participación en Directo al Grano.
Daniel recuerda que el objetivo inicial era mucho más sencillo. "Al principio era para aprender yo. Quería guardar esos vídeos, los subí a redes sociales y, de repente, boom. Se fue a millones de visitas y hasta el día de hoy, que somos más de 300.000 seguidores", explica.
Aunque durante gran parte de su vida profesional trabajó en la construcción, la agricultura siempre estuvo presente. Manuel recuerda que comenzó en la obra en 1960. "Me daban nueve duros. No veas el salto que pegué, de cuatro a nueve; yo estaba alucinando", rememora.
Con el paso del tiempo creó su propia empresa y desarrolló proyectos de construcción por toda la provincia de Málaga durante cerca de 25 años. Sin embargo, nunca abandonó su otra gran pasión.
"Siempre he tenido parcela, siempre he tenido campo y siempre me ha gustado. Ahora, desde que me jubilé, estoy más pegado al campo y mi nieto ha aprovechado", explica con una sonrisa a EL ESPAÑOL de Málaga.
Ese conocimiento acumulado durante décadas es el que ahora comparte con miles de personas. Desde cómo reconocer una sandía madura hasta los errores más habituales que cometen quienes empiezan a cultivar un huerto.
"Tú siembras unos tomates, cometes algún fallo y la próxima vez ya te vas cogiendo", asegura. Para él, la agricultura es un aprendizaje constante. "Este año mismo he sembrado una sandía que no es de mi gusto y ya no siembro esa marca más. Hay temporadas para una cosa o para otra".
El éxito de los vídeos sigue sorprendiendo a la familia. Daniel reconoce que, aunque ya se han acostumbrado a obtener miles de reproducciones, todavía les cuesta asimilar el alcance que tienen sus publicaciones.
"Para nosotros es curioso porque no estamos acostumbrados a esas cifras. A lo mejor cada vez es más normal subir un vídeo que coge 100.000 visitas, pero luego reflexionas sobre qué son 100.000 personas y te quedas flipado", afirma.
Además, considera que el proyecto ayuda a conservar conocimientos tradicionales que corren el riesgo de desaparecer. "No se puede perder lo de toda la vida y no se le da voz".
Mientras tanto, Manuel disfruta leyendo los comentarios que dejan los seguidores. Según cuenta Daniel, "él pasa horas y horas leyendo comentarios y le encanta". Especialmente le emocionan aquellos mensajes en los que muchas personas le dicen que les recuerda a sus propios abuelos.
"Me encanta que la gente me diga que les recuerdo a sus abuelos, me emociona. Nos dicen que disfrutemos de estos momentos juntos", explica Manuel. Tampoco le preocupan las críticas: "En la vida todo el mundo critica. Uno, aunque haga las cosas bien, nunca queda bien para todo el mundo".
Con la sencillez de quien ha pasado toda una vida aprendiendo de la tierra, Manuel demuestra que nunca es tarde para compartir conocimientos y que, a veces, una conversación entre abuelo y nieto puede acabar inspirando a miles de personas.
