"Si quieres triunfar como empresa, fíjate en Amazon y adáptalo a tu nivel". Esta frase, que bien podría firmar cualquier gurú de Silicon Valley, pertenece a Dámaso Curto Tejada, CEO de Grupo Billingham.
Y no es un brindis al sol: su compañía, una firma española de merchandising y regalos de empresa con más de 40 años de trayectoria, acaba de demostrar que no hace falta ser una multinacional tecnológica para ofrecer la mejor experiencia de compra del mercado.
El pasado 30 de junio, la sala Truss del Movistar Arena de Madrid fue testigo de un hito que ha sacudido el panorama del comercio electrónico nacional. Durante la primera edición de la Marketplace Night, la antesala del prestigioso Marketplace Summit que reúne a la élite del sector, Grupo Billingham se coronó con el premio a la Mejor Seller Experience.
Los mejores regalos de empresa
Dámaso Curto, junto a su hermano Francisco, recogió un galardón que sabe a gloria, especialmente por el nivel de los asistentes: gigantes de la talla de Shopify, Coca-Cola, Mahou-San Miguel, Kiabi o InPost aplaudían desde el patio de butacas.
La respuesta no es magia; son matemáticas y pura obsesión por el consumidor. "El cliente siempre tiene la razón y somos conscientes por nuestros 100.000 clientes", subraya su CEO.
Detrás del brillo de la estatuilla hay cifras asombrosas y al alcance de cualquier escéptico: la compañía ostenta una valoración media casi perfecta de 4,9 sobre 5, avalada por más de 2.000 reseñas de compradores reales.
En el exigente e implacable mundo del merchandising, un retraso es una tragedia. Si las libretas o los regalos corporativos no llegan para el día del evento, el pedido pierde todo su sentido.
Grupo Billingham
Por eso, el éxito de Grupo Billingham se cimenta en compromisos inquebrantables que marcan la diferencia: tiempos de respuesta inferiores a una hora cuando el apremio aprieta, transparencia total mostrando la fecha de entrega exacta antes de cerrar la compra, y una "Garantía 360º" donde la empresa asume el coste de cualquier fallo sin que el cliente sufra las consecuencias.
Lo más destacable de este premio es quién lo otorga. No es un reconocimiento de cortesía ni una votación popular. El fallo fue dictado por un jurado de 30 pesos pesados del comercio electrónico, encargados de evaluar a empresas de su misma liga.
Grupo Billingham
El tribunal estuvo presidido por Susana Voces (presidenta de ADIGITAL, la patronal española de la economía digital) y contó con algunos de los analistas de ecommerce más reputados del país, como Jordi Ordóñez, José Carlos Cortizo o José Luis Ferrero.
Que este selecto grupo haya elegido a una empresa de regalos de empresa manda un aviso a navegantes: competir por catálogo o reventar los precios ya no basta para destacar en internet. Lo verdaderamente decisivo hoy es lo que ocurre desde el momento en que el usuario hace clic hasta que abre la caja en su oficina.
Con décadas cumpliendo desde la más absoluta discreción y una adaptación impecable al terreno digital, Grupo Billingham nos deja una lección vital. A veces, la revolución del ecommerce no viene de un algoritmo de Silicon Valley, sino del trabajo bien hecho y con acento español.
