Hace cinco años, Vicente y Maribel tomaron una decisión que cambió por completo su forma de entender la jubilación. Este matrimonio dejó atrás su vivienda, las rutinas y el ritmo de vida de Mallorca para convertir una autocaravana en su hogar permanente.
Desde entonces recorren España y Europa convencidos de que no les falta nada. "Es mucho más económico que vivir en un piso", aseguran al canal de YouTube de Arnau Serrado, mientras disfrutan de una libertad que, según cuentan, llevaban décadas esperando.
El momento definitivo llegó tras el fallecimiento de la madre de Maribel, la última gran responsabilidad que les mantenía ligados a la isla. Ambos explican que, después de dedicar años al cuidado de padres, hijos y nietas, sentían que había llegado el momento de vivir para ellos.
De hecho, reconocen que, de no haber sido por esas obligaciones, habrían emprendido esta aventura entre ocho y diez años antes. El cambio no solo transformó su día a día, también su salud.
Maribel padece una enfermedad ósea degenerativa y graves problemas de espalda que se agravaban con la humedad de Mallorca. Ahora pueden elegir destinos con un clima más seco y fresco, algo que, según explica, reduce notablemente sus crisis de dolor.
Además, entrar en su casa sobre ruedas solo requiere subir un par de escalones, una diferencia enorme respecto al segundo piso sin ascender en el que vivían anteriormente.
La economía de la pareja también ha sido una de las grandes beneficiadas. Vicente, que percibe una pensión por un accidente laboral, y Maribel, pensionista por incapacidad derivada de sus problemas de salud, viven con unos 2.000 euros mensuales entre ambos.
Según sus cálculos, gastan alrededor de 1.000 euros menos al mes que cuando residían en un piso, al eliminar facturas de luz, agua, gas y el seguro de un coche automático. Su única norma es no superar los 700 euros mensuales en combustible.
La autocaravana está equipada para largas estancias sin depender del exterior. Dispone de cocina completa con microondas, freidora de aire, una gran nevera con congelador y una segunda cocina exterior. "No nos falta nada", señala Maribel.
También cuenta con baño completo, dos televisores, aire acondicionado portátil, una potente instalación eléctrica con baterías, inversores y cinco placas solares, además de un generador para cualquier imprevisto.
En un remolque transportan una motocicleta de 350 centímetros cúbicos, una silla de ruedas eléctrica, herramientas, mobiliario de exterior y ropa para todas las estaciones.
Vicente, que trabajó durante 25 años como chófer de camión, se encarga personalmente del mantenimiento mecánico y eléctrico del vehículo, motivo por el que Maribel lo define cariñosamente como un auténtico 'MacGyver'.
Su plan de futuro lo tienen claro. Mientras la salud se lo permita seguirán haciendo kilómetros por carreteras de España y Europa. Y cuando llegue el día de detenerse, ya tienen decidido el destino: junto al mar. Lo que sí tienen descartado es volver a vivir en un piso en la gran ciudad.
