El verano vuelve a poner a prueba el bolsillo de millones de hogares españoles. Con las altas temperaturas, el aire acondicionado se convierte en un aliado casi imprescindible, pero también en uno de los principales responsables del aumento de la factura eléctrica.
Para Iván Terrón, asesor energético, el verdadero problema no es utilizarlo, sino hacerlo de forma ineficiente. Su consejo es claro: "Para que el aire acondicionado no te arruine la factura este verano ponlo a 24 o 26 °C", asegura a EL ESPAÑOL.
El experto recuerda que este verano la electricidad parte de un coste más elevado que en años anteriores. La vuelta del IVA de la luz al 21 % y del impuesto eléctrico ha provocado que el recibo sea un 15% más caro, una circunstancia que coincide con la época del año en la que más aumenta el consumo por culpa del calor.
De hecho, Terrón advierte de que el aire acondicionado puede llegar a representar hasta el 65 % del gasto eléctrico de una vivienda durante los meses estivales.
Aun así, insiste en que reducir el consumo no significa renunciar al confort.
Ahorro con el aire acondicionado en verano
El primer paso consiste en ajustar correctamente la temperatura. "Ni a 19 grados como si esto fuera un quirófano", explica. Según detalla, cada grado por debajo de los 24 °C incrementa el consumo entre un 6 % y un 8%, de modo que programar el aparato a 20 °C en lugar de a 24 °C puede elevar el gasto en más de un 30%.
En cambio, mantenerlo entre 24 y 26 grados permite conservar una sensación de frescor con un consumo mucho más contenido. Asimismo, otro aspecto que considera fundamental es aprovechar las horas en las que la electricidad resulta más barata.
El precio cambia a lo largo del día y la diferencia puede ser considerable. Mientras que al mediodía el coste del kilovatio hora puede rondar los 0,06 euros, entre las 20:00 y las 22:00 puede superar los 0,26 euros.
Por ello, recomienda enfriar la vivienda durante las horas centrales del día, bajar persianas y conservar ese frescor durante la noche para evitar el aire en la franja más cara. Terrón también aconseja combinar el aire acondicionado con ventiladores.
En lugar de elegir entre uno u otro sistema, defiende utilizarlos conjuntamente: el ventilador ayuda a repartir el aire frío por toda la estancia, lo que permite subir un par de grados la temperatura del aparato sin perder sensación de confort.
Además, señala que los ventiladores de techo suelen ser más eficientes que los de pie. El mantenimiento del equipo es otro de los puntos clave. Limpiar los filtros una vez al mes evita que el aparato tenga que trabajar más de lo necesario para enfriar la vivienda.
Las medidas de ahorro también se extienden a otros elementos de la vivienda. En el caso de quienes disponen de piscina, el asesor energético aconseja programar la depuradora durante la madrugada o al mediodía, evitando las horas punta de la tarde, cuando el precio de la electricidad es más elevado.
Por último, Terrón asegura que el mayor ahorro no siempre depende del uso de los electrodomésticos, depende de la tarifa contratada. Revisarla periódicamente puede suponer una diferencia importante en el coste final del recibo, especialmente en una época del año en la que el consumo eléctrico se dispara.
Para el experto, combinar una buena tarifa con hábitos eficientes es la mejor fórmula para disfrutar del verano sin que la factura de la luz se convierta en un problema.
Asimismo, recomienda activar el modo Eco cuando esté disponible y, si llega el momento de sustituir el aire acondicionado, optar por un modelo con tecnología inverter, ya que puede reducir el consumo entre un 30 % y un 40 % respecto a equipos más antiguos.
