Que se vaya la luz en casa es algo que, si pasa, no sorprende a la mayoría. Se va al cuadro de la luz, se mira qué plomos se han bajado y se vuelve a subir todo para que vuelva a funcionar.
Pero, si ocurre de manera habitual lo primero que solemos pensar es en una avería o en un problema con algún electrodoméstico.
Sin embargo, aunque nadie caiga en la cuenta, la explicación puede estar en algo tan simple como en tu propia factura de la luz.
Eso es precisamente lo que descubrió Javier, electricista profesional de Córdoba y creador de contenido en redes sociales, tras atender el caso de un cliente que llevaba semanas sufriendo cortes de suministro en su vivienda.
Lo más llamativo era que los apagones se repetían especialmente durante los fines de semana, cuando el uso de aparatos eléctricos en casa suele aumentar.
Todo comenzó cuando, según relata el propio experto, "me llama una persona que dice que el domingo se le fue la luz por lo menos cinco veces y ella lo asocia posiblemente al aire acondicionado".
Con las altas temperaturas y el mayor uso de estos equipos durante los meses de calor, la sospecha parecía razonable.
Javier acudió a la vivienda y realizó las comprobaciones habituales. Tras analizar el consumo, observó que "la potencia consumida no supera la potencia contratada supuestamente".
Aparentemente no había ninguna anomalía que justificara los cortes. Sin embargo, decidió revisar la factura eléctrica del cliente para descartar cualquier otra posibilidad.
Fue entonces cuando encontró el detalle que explicaba todo lo que estaba ocurriendo.
"Resulta que esta persona tiene contratada distinta potencia para un horario que otro", explica el experto.
Una situación bastante común desde los cambios introducidos en las tarifas eléctricas hace unos años.
El problema estaba en que la potencia contratada durante el horario Valle era inferior a la disponible en el horario punta.
Y es que, aunque muchos consumidores lo desconocen, "los fines de semana y festivos nacionales se aplica el horario Valle las 24 horas del día", aclara el especialista.
Esto significa que, durante esos días, el hogar funciona con la potencia correspondiente a ese tramo horario.
Y si es demasiado baja para cubrir el uso simultáneo de aparatos como el aire acondicionado, el horno o la lavadora, el contador puede cortar el suministro automáticamente.
En este caso, según explica Javier en su vídeo, el cambio se había realizado apenas un mes antes de que comenzaran los problemas.
La razón es que los nuevos contadores digitales son mucho más precisos que los antiguos y detectan cualquier exceso de potencia contratada de forma inmediata.
Por eso, una instalación que durante años parecía funcionar sin inconvenientes, ahora puede empezar a registrar cortes de forma repentina.
Por este motivo, los expertos recomiendan revisar periódicamente la potencia contratada en ambos tramos horarios.
Y es que tal y como concluye el experto, un simple vistazo a la factura puede evitar más de un susto cuando menos lo esperas.
