En España, en la última década, 5.000 pescaderías han bajado la persiana. Los motivos son principalmente dos: la falta de relevo generacional y la caída del consumo en un país que históricamente ha sido de los que más pescado come de toda la Unión Europea.
Además, los grandes establecimientos están apostando cada vez más por ofrecer a los clientes pescado troceado y envasado, puesto que los hábitos de consumo han cambiado y es menos habitual que los consumidores se paren a comprar en la propia pescadería.
La crisis de este tipo de mercados es ya una realidad y Fran Rodríguez, pescadero, ha desgranado su punto de vista sobre el sector en una entrevista con La Mirada Crítica. Considera que las nuevas generaciones no quieren desempeñar este oficio porque "no se le enseña a la gente joven lo que es el oficio y el beneficio que se puede obtener".
Mejor horario del que se piensa
Asimismo, señala que los hijos de los pescadores han tenido como referencia una vida de sus padres bastante dura. Entonces, optan "por otros oficios porque ven lo sacrificado que ha sido para sus padres".
Fran estudió veterinaria, pero muy pronto se dio cuenta de que necesitaba "jugar con la clientela", por lo que apostó por continuar el legado del oficio de su padre para poder estar de cara al público.
Según su punto de vista, el trabajo no es tan duro, de hecho ha encontrado varias ventajas en cuanto al horario que podrían ser interesantes para la juventud. Sobre todo porque este grupo poblacional prioriza más separar su vida personal de la profesional.
"No hay relevo generacional, pero es importante saber que aquí el horario lo tienes claro. Te levantas a las 5 de la mañana y a las tres de la tarde has terminado. Se trabaja de martes a sábado, por lo que tienes el sábado por la tarde libre, el domingo y el lunes", comenta el joven.
Sin embargo, no tiene en cuenta que muchos jóvenes y no tan jóvenes también quieren tener el sábado libre para poder disfrutar del fin de semana íntegramente.
Por otra parte, Fran ha señalado que su gremio cada vez siente más las consecuencias de la política de los supermercados de vender directamente las piezas de pescado en una bandeja envasada.
"Esto nos va a afectar a los pescadores porque cada vez hay más gente que va a ir a los supermercados, en vez de ir directamente al mercado", advierte. De los 5.000 cierres en los últimos 10 años, estos podrían multiplicarse todavía más y acaban destruyendo un oficio histórico y muy relevante para nuestro país.
