El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha estado este lunes en Espejo Público para analizar toda la actualidad política del momento (que no es poca), pero también para acabar confesando uno de los secretos mejor guardados de su exitosa relación con parte del género femenino. Y es que cuando parecía que la entrevista se estaba acabando, Susanna Griso se sacó un as de la manga que ha sorprendido tanto al popular como a la audiencia.

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"Déjeme preguntarle por el éxito que tiene usted como político y como yerno", anunciaba la presentadora ante un Almeida abochornado al identificar lo que estaba a punto de verse en el programa de Antena 3. Se trata de una peculiar escena que protagonizaba el regidor el pasado viernes en la ribera de Madríd Río, donde se han instalado una escultura con las letras de la ciudad y el símbolo del oso y el madroño.

Tras el acto inaugural, un grupo de señoras se le ha acercado para piropearlo: "Un alcalde de Madrid con esa planta, me encantó", le dice una de ellas, la cabecilla visible de la pandilla. "Hombre, no es una planta cualquiera", responde Almeida siguiendo el juego. "Y esa cabeza que tienes. Muy listo y muy buen persona. Yo te deseo mucha suerte en Madrid, que lo necesitamos", insiste la mujer.

El encantador de suegras

A Almeida, en esa tesitura, lejos de entrarle la vergüenza le dio por el atrevimiento: "¿No tendrá usted una hija?", le espetó. Las mujeres se alteran visbilemente, pícaras, para confesar que "tiene dos" y decirle "oye, José Luis", como si les faltase a continuación el córtate un poco. El alcalde retoma entonces la palabra para explicarse asegurando que "yo es que la quiero tener de suegra, nadie me ha dicho cosas tan bonitas".

La mujer, encantanda de la vida, solo acierta a decir "ay, qué rico es" antes de ejercer de reportera: "Metiéndome un poco en tu vida privada, pero ¿cómo es posible que las madrileñas dejen escapar una figura así?". Almeida zanja diciendo que "no solo las madrileñas, las españolas también". La escena remata con la presidenta de su club de fans reiterando: "Guapo, estupendo y muy inteligente".

Para entonces, a Almeida ya se le habían subido un poco los colores en el plató de Antena 3 y Griso quiso seguir un poco más con el vacile al alcalde: "Bueno, da la sensación de que le ven hasta planta", dice, al tiempo que el regidor reconoce que le parece "increíble" y los dos ríen a carcajadas. Es ahí cuando él confiesa que "cuando me preguntan por las razones de mi soltería siempre digo lo mismo: es que siempre le he gustado más a las madres que a las hijas".

"Ay, pues eso hay que resolverlo", contesta una Griso divertida y pretendiendo indagar sobre el secreto que está detrás de estos baños de piropos de señoras. Para Almeida, la forma de ser influye en la imagen que se proyecta: "Hay que ser muy cercano con la gente y más en los tiempos que corren. Tienen que percibir que también somos personas, que tenemos sentimientos".

Para despedir al popular, Griso sacó a colación el pique entre ambos por las audiencias que hicieron sus respectivos programas de El Hormiguero. "Le gané por 100.000 espectadores, pero usted por una décima, así que hay empate técnico", ha dicho la presentadora. Ambos han acordado desempatar y resolverlo de alguna forma dando cuenta de la buena relación que hay entre ambos.