Al independentismo catalán le encanta todo lo que suene a tradición, y cuanto más genuino suene, mejor. Muchos pueden pensar que las bebidas típicas de Cataluña son la cerveza Moritz y el Cacaolat. Sin embargo, desde que Quim Torra ha llegado a la presidencia de la Generalitat, hay un nuevo contendiente: la ratafía.

Se trata de un licor tradicional en muchas zonas del Mediterráneo, y en Cataluña se consume especialmente en la zona de Olot. Está hecha a partir de nuez verde, piel de limón, guindas, clavel rojo, menta y especias: clavos de olor, nuez moscada, canela y rama de zarza.

El caso es que el president Torra ha decido convertirlo en su icono: de hecho, llevó una botella como ofrenda de paz en su visita a Moncloa en julio de 2018. Pero, en una época en el que los gobiernos realizan campañas para reducir el consumo de alcohol, parece sorprendente encontrarse al jefe del Ejecutivo catalán promocionando exactamente lo contrario.

Lo ha hecho publicando un tuit en el que añadía un link a un crowdfunding de una empresa que quiere convertirse en "la primera ratafía de producción cooperativa de los Paises Catalanes":

En su web, podemos leer que defienden "los licores cooperativos" para construir la "soberanía etílica", en un argot copiado al discurso independentista. En su caso, aseguran que se refieren a promocionar un "consumo crítico" del alcohol y a formular "recetas de código abierto" que se puedan hacer en casa.

Las reacciones al tuit se mueven entre los que se sorprenden y los que ya no se sorprenden de nada:

 

Pero lo cierto es que no es ni mucho menos que el Molt Honorable publica en sus redes sociales algo relacionado con esta bebida.

De hecho, antes de ser investido presidente la ratafía ya era una afición habitual de Torra:

Y hay un tuit que puede explicarlo todo...

[Más información: El zasca de Pérez-Reverte a un tuitero que le afeó un comentario sobre Eurovisión]

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