Fachada de un edificio de viviendas. - David Zorrakino - Europa Press

Fachada de un edificio de viviendas. - David Zorrakino - Europa Press

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Los expertos inmobiliarios coinciden: el precio de la vivienda subirá aún más durante el año 2026

El estudio resalta un cambio importante, comprar una casa sale ahora más a cuenta que vivir de alquiler.

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El mercado inmobiliario español afronta un escenario de fuerte presión. El precio de la vivienda volverá a registrar un incremento notable a lo largo de este año.

Así lo refleja el último informe del servicio de estudios de BBVA Research. El análisis detalla que la falta de vivienda disponible tensionará con fuerza los precios del sector.

Las previsiones institucionales apuntan a un repunte del 10,2% en el coste de los inmuebles para este 2026. La tendencia al alza se moderará algo en 2027, con una subida estimada del 6,8%.

El principal motivo de esta subida es el claro desequilibrio entre una demanda sólida y una oferta muy escasa. Las familias siguen buscando comprar, pero no encuentran suficientes casas en el mercado.

Los factores que empujan la demanda se mantienen estables, según exponen los economistas de la entidad bancaria. Los tipos de interés dan un respiro y se quedan en niveles relativamente bajos.

A esto se suma la mejora generalizada en las rentas salariales por el crecimiento del empleo en España. También influye el saldo migratorio, que eleva la creación de hogares cerca de los 200.000 al año.

El interés de los compradores extranjeros sigue siendo muy elevado. La inestabilidad geopolítica internacional desvía el turismo y propicia que muchos decidan adquirir un inmueble aquí.

El estudio resalta un cambio importante, comprar una casa sale ahora más a cuenta que vivir de alquiler. El esfuerzo financiero para alquilar es muy superior al necesario para pagar una hipoteca mensual.

Esta situación ha provocado que la intención de compra se dispare entre todos los niveles de renta del país. Ya no son solo las rentas más altas las que buscan adquirir propiedades, sino también las clases medias.

El problema llega por el lado de las constructoras, incapaces de absorber todo el interés del mercado. Aunque la obra nueva crecerá un 12,5% en este bienio, el ritmo resulta insuficiente.

La escasez de viviendas a precios asequibles va a frenar las transacciones totales, que caerán un 1,6% este año. No se vende menos por falta de ganas, sino porque apenas hay producto residencial disponible.

Los promotores se enfrentan además a la baja rentabilidad de sus empresas en comparación con la media europea. El encarecimiento de las materias primas por los conflictos internacionales eleva los costes de producción.

Para solucionar este tapón, los expertos solicitan agilizar con urgencia las reformas del suelo y reducir la burocracia. También proponen mejorar la productividad y recortar los costes operativos de las empresas.

Sin embargo, los economistas advierten de que la falta de consenso entre administraciones bloquea las medidas clave. Reclaman un acuerdo político urgente para ampliar la oferta de viviendas tanto en compra como en alquiler.