El Ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, durante el debate del Real Decreto.

El Ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, durante el debate del Real Decreto. Europa Press

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Confirmado por la Ley del Consumidor: si una prenda está defectuosa, puedes devolverla pasados los 30 días de devolución

Existe una diferencia clave entre una devolución comercial y una garantía legal por producto defectuoso.

Más información: El Gobierno amplía la garantía de los productos de 2 a 3 años y se podrán reparar hasta los 10

J.F.
Publicada

Muchas personas creen que, una vez superados los habituales 30 días de devolución que fijan muchas tiendas de ropa, ya no pueden reclamar nada. Sin embargo, la legislación española de consumo establece una diferencia clave entre una devolución comercial y una garantía legal por producto defectuoso.

Y ahí está la clave, ya que si una prenda tenía un defecto de origen, el consumidor mantiene sus derechos aunque hayan pasado esos 30 días. ¿El motivo? La garantía de la ropa en España es de 2 años.

La normativa vigente en España recoge que los vendedores son responsables de las "faltas de conformidad" que ya existían en el momento de la entrega del producto y que se manifiesten posteriormente.

Esto incluye prendas de ropa con costuras defectuosas, cremalleras que fallan desde el principio, tejidos que se deterioran de forma anormal o zapatos que se despegan tras pocos usos.

Como se adelantaba, es importante distinguir entre dos conceptos que suelen confundirse. Por un lado, está la política comercial de devoluciones de cada tienda. Muchas cadenas permiten devolver una prenda en 15 o 30 días aunque el cliente simplemente haya cambiado de opinión. Pero eso no sustituye a la garantía legal.

Por otro lado, existe el derecho del consumidor a reclamar cuando el producto es defectuoso. Ese derecho no depende de la política interna del comercio, sino de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. En España, desde 2022, la garantía legal de los productos nuevos es de tres años.

Eso significa que, si una chaqueta presenta un fallo que ya estaba presente al comprarla —aunque no fuera visible en ese momento—, el establecimiento debe responder.

La tienda puede ofrecer la reparación, la sustitución de la prenda, una rebaja en el precio o incluso el reembolso del dinero, dependiendo del caso.

La ley además protege especialmente al consumidor durante los primeros años. Actualmente, si el defecto aparece dentro de los dos primeros años en productos nuevos, se presume que ese fallo ya existía de origen salvo que el vendedor pueda demostrar lo contrario.

Esto tiene consecuencias prácticas muy importantes. Por ejemplo, una tienda no puede limitarse a decir que "el plazo de devolución ya ha terminado" si el problema es un defecto de fabricación. Tampoco puede anular la garantía mediante carteles o condiciones internas. La garantía legal prevalece sobre las normas comerciales.

Desgaste por uso

Eso sí, la protección legal no cubre el desgaste normal por el uso, los daños provocados por un mal lavado o el deterioro derivado del paso del tiempo. El consumidor debe poder demostrar que se trata de un defecto de origen y no de un problema causado posteriormente.

Los expertos en consumo recomiendan conservar siempre el ticket o factura y reclamar por escrito si el comercio se niega a aceptar la incidencia. En caso de desacuerdo, el cliente puede solicitar una hoja de reclamaciones y acudir posteriormente a los organismos de consumo de su comunidad autónoma.