La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen. Archivo
Confirmado por la UE: El 60% de los coches españoles quedan fuera del nuevo escenario europeo
El nuevo reglamento permite la supervivencia de los motores de combustión, siempre que renuncien definitivamente al petróleo.
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La Unión Europea ha perfilado finalmente el escenario que transformará las carreteras españolas y los desplazamientos en menos de una década.
El Reglamento (UE) 2023/851, que originalmente sentenciaba a muerte cualquier motor que no fuera eléctrico para 2035, ha sufrido una modificación técnica clave que permite la supervivencia de los motores de combustión, siempre que renuncien definitivamente al petróleo.
Esta decisión, ratificada tras una intensa presión de la industria alemana, introduce la llamada "neutralidad tecnológica".
En la práctica, esto significa que a partir del 1 de enero de 2035 estará prohibido vender vehículos nuevos que utilicen gasolina o diésel convencionales.
Sin embargo, Bruselas ha dejado una puerta abierta para los coches que funcionen exclusivamente con combustibles sintéticos o e-fuels.
"El objetivo es la neutralidad climática, no dictaminar qué tecnología debe ganar", ha destacado Ursula von der Leyen en sus recientes intervenciones sobre el Pacto Verde.
La Presidenta de la Comisión Europea subraya así que el motor de combustión puede seguir existiendo, pero bajo una condición innegociable, los vehículos deberán equipar un sensor inteligente que impida el arranque si se intenta repostar combustible fósil tradicional.
Para el conductor español, el impacto de esta normativa es especialmente relevante debido a la radiografía actual de nuestro parque móvil.
Según los últimos informes de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), en España, cerca del 60% de los vehículos en circulación carecen de etiqueta ambiental o cuentan con la etiqueta B, lo que evidencia una flota envejecida que difícilmente podrá adaptarse a las restricciones antes de la fecha límite de 2035.
Mientras que un litro de gasolina 95 ronda hoy precios competitivos, se estima que los e-fuels podrían alcanzar o superar los 3 euros por litro debido a la alta demanda energética necesaria para su producción.
Esta brecha económica plantea que la sostenibilidad corre el riesgo de convertirse en un privilegio de rentas altas, desplazando a la clase media hacia un mercado cada vez más limitado.
Esta normativa supone que el coche híbrido que muchos españoles compran hoy con etiqueta ECO no podrá venderse como nuevo en 2035 si su motor no está adaptado al combustible sintético.
No obstante, la ley no prohíbe circular con los vehículos comprados antes de esa fecha, simplemente impide que los fabricantes pongan en el mercado unidades nuevas que emitan dióxido de carbono por el tubo de escape.
España se enfrenta así al reto de acelerar una infraestructura de carga y una red de distribución de biocombustibles que aún están lejos de los objetivos europeos.
Con una edad media del parque móvil de 14,6 años, el país corre el riesgo de fracturarse entre quienes puedan permitirse la transición al eléctrico y quienes queden atrapados fuera de las zonas restringidas por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE).