Imagen de María.

Imagen de María. E.E.

Vivir CUARESMA A PIE DE CALLE

María, joyera de Sevilla: "Los turistas creen que la Semana Santa es un espectáculo, pero no: es tradición y hay normas"

La hispalense relata en la serie de EL ESPAÑOL, 'Cuaresma a pie de calle', cuál es su opinión sobre esta festividad andaluza.

Más información: José Luis, pescadero de San Pablo: "Ahora mismo hay mucho turismo y aglomeraciones de gente en la Semana Santa"

Publicada

María es una apasionada de la Semana Santa. Se nota. Se nota en cuanto le preguntas cuál es su hermandad favorita y enseguida comienza a recitar todo un repertorio de hermandades de las cuales cualquier otra persona que no sea seguidora de esta tradición no tendría ni idea.

Sin embargo, hay una que, para ella, se lleva la palma: la Macarena. O mejor dicho, el Sentencia. Es este Cristo el que la "emociona" cada vez que pasa por delante suya.

En la serie de EL ESPAÑOL de Sevilla, 'Cuaresma a pie de calle', María señala que esta festividad tiene "muchísimas cosas buenas" -"la llegada del buen tiempo es una de ellas"-, pero también cosas malas. La peor, sin lugar a dudas, "las aglomeraciones" y "los turistas que no la respetan".

Esta joyera de Sevilla critica que, "aunque muchos de los visitantes son educados", hay quienes creen que "es un espectáculo y no. La Semana Santa es una tradición y tiene unas normas que hay que cumplir".

¿Qué es lo mejor de la Semana Santa?

Que viene mucha gente a Sevilla y que llega el buen tiempo.

¿Y lo peor de la Semana Santa?

La aglomeración. Hay mucha gente que viene a Sevilla y se cree que esto es un espectáculo, pero es un acto religioso. Es gratis, está en la calle, pero tiene unas normas que hay que respetar. Nosotros, como sevillanos, somos muy estrictos para esas cosas y creo que se está perdiendo un poco.

Mucha gente de fuera tiene su película en su cabeza -también hay gente maravillosa- y no respetan nada.

¿Cuál es su hermandad preferida?

Hay muchas. La Virgen que más me gusta es la Macarena, pero es un poco desastre por la cantidad de hermanos que tiene. Te llevas casi cuatro horas para verla, no estoy de acuerdo.

¿Qué es para usted la Semana Santa?

Es nuestra cultura, nuestra tradición desde pequeños. Disfrutas de la calle y de la gente que no ves en todo el año.

¿Caben más hermandades?

No lo sé. A mí me gustan mucho la de Pino Montano o la de Torreblanca, pero el trayecto es muy largo. Yo creo que, entre las bandas de música y todos los actos que se hacen durante el resto del año, tenemos bastante.

Una calle para ver los pasos

Me gusta la Cuesta del Rosario y ver los pasos en 'esquinitas'.

¿Ha cambiado mucho la Semana Santa desde su niñez?

Es diferente. Ha habido cambios positivos y negativos. Creo que hace años había más educación en la calle, los padres reñían a los hijos por, por ejemplo, poner el pie en la pared mientras que esperan.

También todo lo que tiene que ver con la mantilla. Antes la gente se tomaba más en serio los códigos de vestimenta. Por ejemplo, las mantillas llevaban manga larga. Ahora hay quienes se ponen vestidos de fiesta.

¿Cómo se la imagina en 20 años?

No lo sé. Dentro de 20 años no vendré. Me iré a la playa o a donde sea para que otra gente pueda disfrutar de la Semana Santa.

¿Hay que cambiar la Carrera Oficial?

No, la veo bien así.

¿Cómo hay que moverse en la bulla?

Cuando me coge una bulla en la Macarena no me muevo. Si tú lo estás viendo desde lejos, no te metas.

¿Esperar o buscar los pasos?

Yo soy más de esperarlos, si no, es muy difícil ver a la Virgen o el Cristo de frente.

¿Macarena o Triana?

Soy más de la Macarena porque toda mi familia es de allí. Estamos todos bautizados en la basílica. Pero, más que de la Macarena, soy del Sentencia.

¿De Cristo o de palio?

Depende. Hay Vírgenes que me gustan pero no me transmiten y sí me transmite su Cristo y viceversa. Por ejemplo la Lanzada o Santa Marta.

¿Qué opina de los que chillan a los pasos?

Mientras que no sea una falta de respeto y muy 'show', entiendo el sentimiento que te da. A mí no me pasa, yo no soy de chillar, sino de llorar. Pero si hay gente que lo tiene que expresar así, pues está bien.

¿Hay que limitar el número de nazarenos?

Sí, pero es muy complicado porque eso genera un beneficio para la hermandad, además de que esta quiere que su cofradía tenga más nazarenos.

¿Y las sillitas?

Yo llevo mi sillita plegable y lo que hago es ponerme en un sitio en el que no moleste ni me molesten a mí. Creo que la cuestión es adaptarse a todo.

Lo mismo pasa con las calles y con los cochecitos de bebé. Si hay una aglomeración en una calle pequeña, no puedes ir por ahí con el carrito. Hay avenidas grandes en las que puedes hacer esto perfectamente.