Conjunto de residuos arrojados sobre el acerado de Las Cabezas de San Juan.

Conjunto de residuos arrojados sobre el acerado de Las Cabezas de San Juan. AECA EP.

Provincia de Sevilla

Las Cabezas de San Juan 'salva' sus calles de la basura con refuerzos privados a las puertas de la ola de calor

Los trabajadores de la limpieza llevan tres semanas de huelga, lo que ha provocado la acumulación de residuos en diferentes zonas del municipio.

Más información: Huelga de la basura: cientos de trabajadores exigen al Concello de Vigo que medie con la concesionaria

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El municipio sevillano de Las Cabezas de San Juan lleva ya casi tres semanas conviviendo con la huelga del servicio de recogida de basuras.

Los trabajadores de FCC, la empresa concesionaria del servicio tras su externalización durante el anterior mandato municipal, convocaron el paro el pasado 1 de julio para reclamar "mejoras laborales y salariales".

Desde entonces, la localidad ha tenido que hacer frente a la insalubridad provocada por la acumulación de residuos en las calles, una situación agravada por las altas temperaturas del verano.

No obstante, en estos momentos, a las puertas de una nueva ola de calor, la recogida de residuos se desarrolla con relativa normalidad.

La situación comenzó a reconducirse después de que el alcalde, Pepe Solano, firmara un decreto que obligaba a "actuar en un plazo de 12 horas". Como consecuencia, FCC desplazó más efectivos al municipio para reforzar las labores de limpieza mientras continúan las negociaciones con la plantilla.

El origen del conflicto

Para entender el origen del conflicto hay que remontarse al 1 de julio, cuando la treintena de trabajadores del servicio decidió iniciar una huelga para exigir "mejoras en las condiciones laborales y en los salarios".

Durante la primera semana no hubo recogida efectiva de residuos, lo que provocó que las bolsas de basura se acumularan en numerosos puntos del municipio.

Ante esta situación, el Ayuntamiento solicitó a la Junta de Andalucía un informe para evaluar el riesgo sanitario derivado del conflicto.

El estudio concluyó que Las Cabezas se encontraba en una situación de "riesgo real para la salud pública", el nivel inmediatamente anterior al denominado "riesgo extraordinario", que se declara cuando ya existe un contagio.

Una semana después, con los residuos amontonados por toda la localidad, el Consistorio exigió la implantación de servicios mínimos. La medida permitió aliviar parcialmente la situación, aunque la recogida siguió siendo insuficiente y la basura continuó acumulándose durante varios días.

Con el paso de los días y ante la falta de avances, el alcalde decidió intervenir de forma más contundente.

Según explicó en un vídeo difundido en sus redes sociales, el Ayuntamiento esperó "el máximo tiempo posible" antes de adoptar nuevas medidas por respeto al derecho de huelga, aunque finalmente consideró necesario actuar para garantizar unas condiciones mínimas de salubridad.

"Respetamos el derecho de los trabajadores a convocar una huelga, pero también debemos respetar los derechos de los ciudadanos a vivir en un sitio limpio", señaló.

Fuentes municipales subrayan que el servicio de recogida de residuos está externalizado y, por tanto, el conflicto laboral no depende directamente del Ayuntamiento.

Aun así, sostienen que el Gobierno local ha desempeñado un papel de mediador entre la empresa y los trabajadores y que su intervención ha sido "crucial" para reactivar las negociaciones.

Mesa de conciliación y representantes sindicales

La semana pasada se constituyó una mesa de conciliación y posteriormente la plantilla eligió a sus representantes para continuar las conversaciones.

Como muestra de ese respaldo al diálogo, el Consistorio incluso ha cedido dependencias municipales para que ambas partes puedan celebrar allí sus reuniones.

Según explicó el alcalde, el pasado jueves parecía haberse alcanzado un principio de acuerdo.

La propuesta contemplaba una "subida del 7,7 % para los peones, con carácter retroactivo para los ejercicios 2024 y 2025, así como incrementos salariales para el resto de la plantilla conforme a las actualizaciones fijadas por el Gobierno central".

Además, FCC estudiaría "la readmisión de los tres trabajadores despedidos durante la huelga una vez se alcanzara un acuerdo definitivo".

Sin embargo, tras la reunión, el representante sindical aseguró que ese no era el contenido pactado en la mesa de negociación, una versión que el alcalde rechazó. Este desacuerdo frustró el entendimiento y las conversaciones continúan abiertas, con reuniones prácticamente diarias entre ambas partes.

Posibles sanciones y plan de choque

Paralelamente al conflicto laboral, el Ayuntamiento estudia imponer penalidades por el incumplimiento del contrato durante los primeros ocho días en los que no hubo una recogida efectiva de residuos. Según el Consistorio, la sanción podría situarse entre el 10 % y el 25 % del importe del contrato, lo que se traduciría en alrededor de 500.000 euros.

Aunque la recogida de basura ha recuperado parcialmente la normalidad tras el refuerzo del servicio, la acumulación de residuos durante casi tres semanas ha obligado al Ayuntamiento a activar un plan de choque.

Este contempla la fumigación y desinfección de las zonas donde se concentraron las bolsas de basura para minimizar la proliferación de insectos y otros riesgos para la salud pública.

Por su parte, FCC ha declinado realizar declaraciones a este periódico al encontrarse inmersa en las negociaciones con los representantes de los trabajadores.